miércoles, 20 de junio de 2012

Manuel Belgrano


Manuel Belgrano nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770, en la casa paterna, actual Av. Belgrano 430 a metros del Convento de Santo Domingo y fue bautizado en la Catedral de Buenos Aires al día siguiente.
Él era criollo aunque su padre Domenico era de origen italiano, oriundo de Oneglia, en Liguria, y tenía como primer apellido el de Peri, que se castellanizó luego como Pérez, aunque adoptó luego el apellido Belgrano. Era un comerciante autorizado por el rey de España para trasladarse a América. La madre de Belgrano era María Josefa González Casero, nacida en la ciudad de Buenos Aires, de familia procedente de Santiago del Estero. Domingo Belgrano y Peri tuvo un éxito como comerciante que le permitió enviar a sus hijos Francisco y Manuel a estudiar a Europa. Deseaba que se instruyeran en comercio, pero Manuel optó en cambio por estudiar Derecho. Manuel estudió primeramente en el Real Colegio de San Carlos (antecedente del actual Colegio Nacional de Buenos Aires).- Entre 1786 y 1793 estudió Derecho en las universidades españolas de Salamanca y Valladolid, donde se graduó como Bachiller en Leyes, con medalla de oro, a los 18 años de edad en la Cancillería de Valladolid, dedicando especial atención a la economía política. Por tal motivo, en Salamanca fue el primer presidente de la Academia de Práctica Forense y Economía Política.
Manuel Belgrano alcanzó un destacable éxito y prestigio por ese entonces, que le permitió obtener del papa Pío VI una autorización para leer toda clase de literatura prohibida. Dicha concesión se le otorgó "...en la forma más amplia para que pudiese leer todo género de libros condenados aunque fuesen heréticos.", con la única excepción de las obras obscenas. De esta manera tuvo acceso a los libros de Montesquieu, Rousseau y Filangieri; así como imbuirse de las tesis fisiocráticas de Quesnay. También leyó a los escritores españoles de tendencia ilustrada, como Jovellanos y Campomanes.
Más tarde, de regreso en territorio rioplatense, quizás a través de su primo Juan José Castelli, se interesó por el pensamiento de Francisco Suárez, quien declaraba que el poder de los gobiernos deviene de los pueblos.
Siguió los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789, que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar, como a José de San Martín, el ideario liberal de finales del siglo XVIII.


La Revolución francesa era un importante tema de discusión en Europa durante la permanencia de Belgrano.
Belgrano se rodeó de la élite intelectual de España, y por aquel entonces se discutía sobremanera la reciente Revolución francesa. Los cuestionamientos al derecho divino de los reyes, los principios de igualdad ante la ley y de libertad, y la aplicación universal de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, estaban en boca de todos. En esos círculos se consideraba imperioso refundar la nación bajo principios similares, y quienes no estaban de acuerdo eran tachados de tiranos y partidarios de ideas antiguas y desprestigiadas.5 Años más tarde escribiría en su autobiografía:
Como en la época de 1789 me hallaba en España y la revolución de Francia hiciese también la variación de ideas y particularmente en los hombres de letras con quienes trataba, se apoderaron de mí las ideas de libertad, igualdad, seguridad propiedad, y sólo veía tiranos en los que se oponían a que el hombre, fuere donde fuese, no disfrutase de unos derechos que Dios y la naturaleza le habían concedido, y aún las mismas sociedades habían acordado en su establecimiento directa o indirectamente.
También se dedicó al estudio de las lenguas vivas, la economía política y el derecho público. Los autores que lo influyeron más profundamente fueron Campomanes, Jovellanos, Adam Smith y Quesnay. Sus principales puntos de interés en las obras de tales autores eran aquellos referidos al bien público y la búsqueda del provecho general. Belgrano pensaba por entonces que la teoría fisiocrática de Quesnay y los postulados de Smith podían aplicarse en forma complementaria en el Río de la Plata.


El Consulado de Comercio
Fue nombrado Secretario "Perpetuo" del Consulado de Comercio de Buenos Aires el 2 de junio del 1794, y pocos meses después regresó a Buenos Aires. Ejerció ese cargo hasta poco antes de la Revolución de Mayo, en 1810. En dicho cargo se ocupaba de la administración de justicia en pleitos mercantiles y fomentar la agricultura, la industria y el comercio. Al no tener libertad para realizar grandes modificaciones en otras áreas de la economía, concentró gran parte de sus esfuerzos en impulsar la educación. En Europa su maestro Campomanes le había enseñado que la auténtica riqueza de los pueblos se hallaba en su inteligencia y que el auténtico fomento de la industria se encontraba en la educación.


Juan José Castelli compartió con su primo Belgrano la labor en el consulado y en el periodismo.
Durante su gestión estuvo casi en permanente conflicto con los vocales del Consulado, todos ellos grandes comerciantes con intereses en el comercio monopólico con Cádiz. Año tras año presentó informes con propuestas influenciadas por el librecambismo que, en general, fueron rechazadas por los vocales. Belgrano sostenía por entonces que "El comerciante debe tener libertad para comprar donde más le acomode, y es natural que lo haga donde se le proporcione el género más barato para poder reportar más utilidad".8
De todos modos obtuvo algunos logros importantes, como la fundación de la Escuela de Náutica y la Academia de Geometría y Dibujo. Belgrano, a través del Consulado, también abogó por la creación de la Escuela de Comercio y la de Arquitectura y Perspectiva. Su motivación para fundar la escuela de comercio radicaba en que consideraba que la formación era necesaria para que los comerciantes obraran en función del crecimiento de la patria. Con las escuelas de Dibujo y Náutica se pretenderá fomentar en los jóvenes el ejercicio de una profesión honrosa y lucrativa. Estas últimas funcionaban en un mismo local, contiguo al consulado, de forma que Belgrano pudiese observar e inspeccionar su desenvolvimiento. Estas escuelas operaron durante tres años, y fueron cerradas en 1803 por orden de la Corona española — en particular del ministro Manuel Godoy — que las consideraba un lujo innecesario para una colonia. Belgrano consideró que el impulso educativo "no podía menos que disgustar a los que fundaban su interés en la ignorancia y el abatimiento de sus naturales".
Su iniciativa ayudó a la publicación del primer periódico de Buenos Aires, el Telégrafo Mercantil, dirigido por Francisco Cabello y Mesa, y en el que colaboraban Belgrano y Manuel José de Lavardén. Dejó de aparecer en octubre de 1802, tras tirar unos doscientos números, después de varios problemas con las autoridades coloniales, que veían con malos ojos las tímidas críticas allí deslizadas y el estilo desenfadado de las sátiras y críticas de costumbres.
También colaboró en el Semanario de Agricultura, Comercio e Industria, dirigido por Hipólito Vieytes. Allí explicaba sus ideas económicas: promover la industria para exportar lo superfluo, previa manufacturación; importar materias primas para manufacturarlas; no importar lo que pudiese producir en el país ni mercaderías de lujo; importar solamente mercaderías imprescindibles; reexportar mercaderías extranjeras; y poseer una marina mercante.
Ya por entonces Belgrano se veía afectado por una enfermedad contraída en Europa,9 que lo obligó a tomar licencias de varios meses en el Consulado, y motivó también que recomendara a la Corte a su primo Juan José Castelli, de principios similares, como posible reemplazante.10 La oposición de los comerciantes españoles demoró la designación de Castelli hasta 1796.


Las invasiones inglesas
Belgrano fue designado capitán de las milicias urbanas de Buenos Aires en 1797 por el virrey Pedro de Melo. Trabajaba por entonces en el Consulado, y no tenía un interés genuino en desarrollar ninguna carrera militar. En su autobiografía declaró lo siguiente:
Si el virrey Melo me confirió el despacho de capitán de milicias urbanas de la capital, más bien lo recibí para tener un vestido más que ponerme, que para tomar conocimientos en semejante carrera.6
El virrey Sobremonte le encargó la formación de una milicia en previsión de algún ataque inglés, pero no tomó el encargo muy en serio. Esto llevó a su primer participación en un conflicto armado, cuando el 25 de junio de 1806 desembarcó una expedición de 1.600 soldados ingleses al mando de William Carr Beresford, lo cual inició las Invasiones Inglesas. Belgrano marchó al Fuerte de Buenos Aires apenas escuchó la alarma general, donde reunió a numerosos hombres para enfrentar la invasión. Sin conocimientos de milicia, marcharon desordenadamente hacia el Riachuelo. Tras un único cañonazo inglés, debió obedecer las indicaciones de su jefe de mando y ordenar la retirada. Más tarde escribiría: "Nunca sentí más haber ignorado hasta los rudimentos de la milicia." Tras tomar la ciudad los ingleses exigieron a todas las autoridades que prestaran juramento de lealtad. El Consulado en pleno accedió a la demanda inglesa, exceptuando a Belgrano que sostuvo que "Queremos al antiguo amo, o a ninguno". Se exilió de Buenos Aires y buscó refugio en la capilla de Mercedes, en la Banda Oriental.
Los ingleses fueron expulsados por una expedición organizada por Santiago de Liniers, aunque se esperaba que éstos intentarían atacar nuevamente la ciudad. Belgrano regresó tras la reconquista y se unió a las fuerzas que organizaba Liniers. Fue nombrado sargento mayor del Regimiento de Patricios, bajo las órdenes de Cornelio Saavedra, y profundizó sus estudios de táctica militar. Tras conflictos con otros oficiales Belgrano renunció al cargo de Sargento Mayor y se puso a las órdenes de Liniers. Durante el combate que tuvo lugar poco después sirvió como ayudante de campo de una de las divisiones del ejército a cargo del coronel Balviani.13 Tras la exitosa resistencia de Buenos Aires volvió a hacerse cargo del Consulado y dejó nuevamente los estudios militares.


El carlotismo
Belgrano fue el fundador en el Río de la Plata de la corriente llamada carlotismo. Ante la llegada de noticias de que la metrópoli había sido ocupada por el ejército francés y el rey Fernando VII estaba preso en Francia, esperaba poder suplantarlo, al menos para ese Virreinato, por la infanta Carlota Joaquina, hermana del rey depuesto y residente en esa época en Río de Janeiro. También el marqués de Casa Pizarro, Ramón García de León y Pizarro, pensaba que esto sería positivo para el Virreinato del Río de la Plata, dadas las circunstancias de España frente al poder de José Bonaparte.14 Su idea era ganar más autonomía, y tal vez la independencia, a través de la figura de la Infanta. Mantuvo nutrida correspondencia con ella y unió a su movimiento a muchos destacados independentistas, como Castelli, Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña, Juan José Paso, Miguel Mariano de Villegas e incluso efímeramente a Saavedra.
Pero su teoría chocaba de frente con la realidad: la Infanta era la esposa del regente y príncipe heredero de Portugal, que de esa manera habría extendido sus colonias, absorbiendo el Virreinato del Río de la Plata. Por otro lado, las ideas políticas de Carlota Joaquina eran absolutistas y jamás habría permitido que bajo su corona se instalara ninguna forma de autonomía. El partido carlotista logró tener bastante influencia, pero nunca llegó a poner en peligro el Virreinato del Río de la Plata; a comienzos de 1810, el proyecto carlotista había fracasado, aunque el partido de Belgrano seguía funcionando como centro de conspiraciones independentistas.
Convenció al nuevo virrey, Cisneros, de editar otro periódico, el Correo de Comercio, y con la excusa de discutir sus ediciones, promovía reuniones en que se planeaban las acciones de su grupo político. Su nombre público era la Sociedad Patriótica, Literaria y Económica.
Apoyó la apertura al comercio internacional del puerto de Buenos Aires, que fue ordenada por el virrey Cisneros, en parte presionado por la famosa Representación de los Hacendados, escrita por Mariano Moreno, pero aparentemente basada en las ideas de Belgrano.
En abril de 1810 renunció a su cargo en el Consulado.


La Primera Junta de Gobierno
A principios de mayo de 1810 fue uno de los principales dirigentes de la insurrección que se transformó en la Revolución de Mayo. En ésta su papel fue central, tanto personalmente como en su papel de jefe del carlotismo. Participó en el cabildo abierto del 22 de mayo y votó por el reemplazo del Virrey por una Junta, que fue la propuesta vencedora. El 25 de mayo fue elegido vocal de la Primera Junta de Gobierno, embrión de un gobierno argentino, junto con otros dos carlotistas: Castelli y Paso.
Continuó dirigiendo y editando el Correo de Comercio, en el cual expresó:
Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para los ricos.
Belgrano era el miembro de la Junta con más experiencia política, y el más relacionado: la mayor parte de los funcionarios nombrados por el nuevo gobierno lo fueron por consejo suyo. Dirigió por un corto período el ex partido carlotista, pero rápidamente el control del grupo — y en cierta medida del gobierno — pasó a Mariano Moreno.


Campaña al Paraguay y actividad en la Banda Oriental
Artículos principales: Expedición Libertadora al Paraguay y Expediciones Libertadoras a la Banda Oriental.
Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando del ejército libertador del Paraguay. Dice al respecto en su autobiografía:
Me hallaba de vocal de la Junta Provisoria cuando en el mes de agosto de 1810, se determinó mandar una expedición al Paraguay. La Junta puso las miras en mí para mandarme con la expedición auxiliadora, como representante y general en jefe de ella; admití porque no se creyese que repugnaba los riesgos, que sólo quería disfrutar de la Capital, y también porque entreveía una semilla de desunión entre los vocales mismos, que yo no podía atajar, y deseaba hallarme en un servicio activo, sin embargo de que mis conocimientos militares eran muy cortos.
En sus campañas militares llamó la atención su frugalidad y su modo de vida equiparable al de un soldado raso.
Al mando de un escaso y bisoño ejército, en el cual hicieron sus primeras armas los asuncenos José Espínola, Narciso Flores, Félix Bogado y José Machain, aseguró la autoridad del nuevo gobierno en la Mesopotamia argentina, organizando como villas y dándoles una fundación formal a los pueblos preexistentes de Curuzú Cuatiá y Mandisoví (cerca de la actual Federación (Entre Ríos)) como antemurales contra las invasiones brasileñas.
Ya en territorio paraguayo, logró una primera victoria sobre los realistas en la batalla de Campichuelo, pero resultó derrotado por tropas numéricamente muy superiores en la batalla de Paraguarí y en la batalla de Tacuarí. Estas derrotas, en 1811, significaron un revés para el intento de mantener a Paraguay unido a la Argentina, aunque logró influir efectiva y eficazmente en la emancipación de dicho territorio, a tal punto que en 1812 firmó con el nuevo estado un tratado de Confederación, que no pudo concretarse entonces. Es en esa época que redactó los Reglamentos para las provincias de Misiones, cuerpo legislativo que es precedente para la Constitución Nacional argentina.
Ante el agravamiento de la situación de los patriotas en la más estratégica Banda Oriental la Junta porteña obligó a Belgrano a concluir lo más pronto posible la campaña en Paraguay.
Después del fracaso de la expedición, la Junta de Buenos Aires le inició una causa el 6 de junio de 1811, aunque no había un cargo concreto hacia él, sino una "petición del pueblo" para que se hiciesen los "cargos a que hubiese lugar". Se convocó entonces tanto al pueblo de Buenos Aires como a la milicia de la Banda Oriental para que declararan contra el general. Sin embargo, no solo nadie presentó cargos en su contra, sino que los oficiales que habían actuado en la campaña al Paraguay manifestaron en un documento no tener quejas y defendieron su sacrificio patriótico y heroico valor. El tribunal llamó a declarar a algunos militares, quienes manifestaron la conducta de Belgrano fue intachable.
Finalmente, el gobierno resolvió el 9 de agosto de 1811 absolverlo y emitir el veredicto en la Gazeta de Buenos Ayres:
...se declara que el general don Manuel Belgrano se ha conducido en el mando de aquel ejército con un valor, celo y consistencia digno del reconocimiento de la patria...
Mientras tanto, la Junta le encargó que se pusiera al frente del ejército que debía sitiar y rendir Montevideo ciudad que estaba aún bajo el poder de los españoles, llevando como su segundo jefe a José Rondeau. A mediados de abril, Belgrano, nombró a José Gervasio Artigas Segundo Jefe Interno del Ejército de Operaciones de la Banda Oriental, según lo comunicó a la Junta en su oficio datado en Mercedes el 27 de abril de 1811. La Junta Grande, en cambio, designó segundo jefe a Rondeau, quien recién llegó a Mercedes a principios de mayo. De acuerdo con las órdenes que había recibido la Junta, Belgrano nombró a Artigas Comandante Principal de las Milicias Patrióticas . pero Belgrano fue llamado a Buenos Aires por el Primer Triunvirato.
En octubre de 1811 se encontraba nuevamente en Paraguay y el día 12 firmó con el recientemente constituido primer gobierno independiente de dicho territorio un Tratado de Amistad, Auxilio y Comercio para una Confederación.
Posteriormente el Triunvirato lo envió nuevamente a entrevistarse con el nuevo gobernante del Paraguay, Gaspar Rodríguez de Francia, pero éste no le recibió ni contestó sus comunicaciones; ese fue el comienzo del aislamiento absoluto que el Doctor Francia impuso a su país.


La creación de la bandera argentina
Fue nombrado jefe del regimiento de Patricios en reemplazo de Saavedra, que había sido condenado a destierro. Pero el Regimiento se negó a aceptarlo como su jefe, y se amotinó, en el llamado Motín de las Trenzas, que fue sangrientamente reprimido.19 Para recomponer la disciplina, fue enviado a Rosario a vigilar el Río Paraná contra avances de los realistas de Montevideo.
Allí, en Rosario a las orillas del Paraná, el 27 de febrero de 1812 enarboló por primera vez la bandera argentina, creada por él con los colores de la escarapela, también obra suya. Lo hizo ante las baterías de artillería que denominó "Libertad" e "Independencia", donde hoy se ubica el Monumento Histórico Nacional a la Bandera. Inicialmente, la bandera era un distintivo para su división del ejército, pero luego la adoptó como un símbolo de independencia. Esta actitud le costó su primer enfrentamiento abierto con el gobierno centralista de Buenos Aires, personificado en la figura del ministro Bernardino Rivadavia, de posturas netamente europeizantes. El Triunvirato reaccionó alarmado: la situación militar podría obligar a declarar una vez más la soberanía del rey de España, de modo que Rivadavia le ordenó destruir la bandera. Sin embargo, Belgrano la guardó y decidió que la impondría después de alguna victoria que levantara los ánimos del ejército y del Triunvirato.
En cuanto a su elección de los colores de la bandera nacional argentina, tradicionalmente se ha dicho que se inspiró en los colores del cielo; esta versión es sin dudas válida aunque no excluyente de otras. Sin embargo, es muy probable que haya elegido los colores de la dinastía borbónica (el azul-celeste y el 'plata' o blanco) como una solución de compromiso: en sus momentos iniciales las Provincias Unidas del Río de la Plata, para evitar el estatus de rebelde declararon que rechazaban la ocupación realista, aunque mantenían aún fidelidad a los Borbones. Por otra parte, Belgrano parece haber sido devoto de la Virgen de Luján, y otras advocaciones de la Virgen (de Chaguaya, de Itatí, del Valle, de Cotoca, y de Caacupé), cuyas vestes tradicionalmente son o han sido albicelestes; en rigor ninguna de las teorías se contradice ya que los colores del cielo representan al manto de la Inmaculada Concepción de La Virgen cuyos colores fueron elegidos por la dinastía borbónica para su presea más importante entonces otorgada: la Orden de Carlos III, de esta presea o condecoración surgió luego durante las Invasiones Inglesas la escarapela y penacho del Regimiento de Patricios.
En el año 1938 por primera vez se celebró el Día de la Bandera en Argentina, eligiéndose el 20 de junio, día de la fecha de su fallecimiento.


Batallas de Tucumán y Salta
El mismo día que hizo flamear esa bandera, en enero de 1812, era nombrado jefe del Ejército del Norte. Debía partir hacia el Alto Perú, a reemplazar a Juan Martín de Pueyrredón y engrosar el ejército con las tropas de su regimiento.
Se hizo cargo del mando en la posta de Yatasto: del ejército derrotado quedaban apenas 1500 hombres, de los cuales 400 internados en el hospital; tampoco había casi piezas de artillería, y no tenía fondos para pagar a los soldados. Instaló su cuartel en Campo Santo, al este de la ciudad de Salta. Se dedicó a disciplinar el ejército y organizó su hospital, la maestranza y el cuerpo de ingenieros. Su seriedad y su espíritu de sacrificio le ganaron la admiración de todos y logró levantar el ánimo de las tropas.
En mayo se trasladó a Jujuy e intentó algunas operaciones en la Quebrada de Humahuaca. Para levantar la moral del ejército, hizo bendecir la bandera por el cura de la iglesia de la ciudad, Juan Ignacio Gorriti, que había sido miembro de la Junta Grande.
Mientras tanto, el ejército de José Manuel de Goyeneche, el vencedor de Huaqui, se demoraba en comenzar operaciones en el sur, retrasado por la desesperada defensa de Cochabamba. Pero a fines de junio comenzó su avance hacia el sur.
En esta situación, Belgrano recibió del Triunvirato la orden de replegarse, sin presentar batalla, hacia Córdoba. Así fue que dirigió el "Éxodo Jujeño": ordenó a toda la población seguirlo, destruyendo todo cuanto pudiera ser útil al enemigo. No pudo hacer cumplir esa misma orden para la ciudad de Salta, dado que el enemigo estaba ya muy cerca.
La Junta establecida en Buenos Aires le ordenó una retirada hasta la ciudad de Córdoba, pero Belgrano, conocedor por experiencia de los territorios, observó que las posibles defensas de Córdoba podrían ser muy fácilmente esquivadas por una ofensiva realista procedente del Alto Perú, e incluso reforzada desde el reocupado Chile (la ciudad de Córdoba aunque está a cerca de las sierras se ubica ya en una llanura escasamente defendible por lo cual, sin presentar batalla a los patriotas los realistas podían avanzar directamente hasta Buenos Aires), lo cual le hizo considerar la petición de resistencia a ultranza hecha por el pueblo en San Miguel de Tucumán.
Fue alcanzado en Las Piedras, donde perdió algunos hombres; pero ordenó un contraataque que resultó exitoso y levantó la decaída moral de su ejército en retirada. Cumpliendo las órdenes, se dirigió hacia Santiago del Estero. Pero los ciudadanos notables de San Miguel de Tucumán, encabezados por Bernabé Aráoz, lo convencieron de desviarse hacia esa ciudad. Allí reunió varios centenares de soldados más y se hizo fuerte en la propia ciudad. Respondió a un altanero ultimátum del general Goyeneche fechado en el "cuartel general del Ejército Grande" con una irónica negativa fechada en el "campamento del Ejército Chico".
El jefe del ejército de vanguardia realista, general Pío Tristán, avanzó hasta las afueras de la ciudad con sus tropas desprevenidas, con la artillería empacada sobre las mulas.
Pero cuando el ejército se presentó en el llamado "Campo de las Carreras", en las afueras de la ciudad, fueron sorpresivamente atacados por el ejército independentista. La batalla de Tucumán (24 de septiembre de 1812) fue increíblemente confusa: cada unidad peleó por su lado, se desató una tormenta de tierra, e incluso el cielo se oscureció por una manga de langostas. Belgrano acampó a cierta distancia, y sólo el llegar la noche supo que había triunfado. Fue la más importante de las victorias de la guerra de la independencia argentina.
Belgrano reorganizó las tropas y avanzó hacia Salta. El 20 de febrero de 1813 se libró la batalla de Salta, en la pampa de Castañares, lindante con la ciudad de Salta, en la que logró un triunfo completo, haciendo inútil la defensa de las tropas de Tristán. Fue la primera vez que la bandera argentina presidió una batalla.
Firmó con Tristán un armisticio, por el cual dejó en libertad a los oficiales realistas, bajo juramento de que nunca volvieran a tomar las armas contra los patriotas. Esta decisión le valió las críticas de los miembros del gobierno porteño y de muchos historiadores actuales. Pero es posible que, si se hubiera portado con más crueldad, como Castelli en 1811, no hubiera podido recibir el apoyo que recibió en el Alto Perú.
Como consecuencia de la batalla de Salta, las provincias altoperuanas de Chuquisaca, Potosí, y más tarde, Cochabamba, se levantaron contra los españoles. Expulsó al obispo de Salta, cuando descubrió que estaba cooperando con los realistas.


Campaña al Alto Perú
En abril de 1813 inició el avance hacia el norte, al territorio de la actual Bolivia. Intentó no empeorar las relaciones con los altoperuanos, que habían quedado mal predispuestos contra los porteños desde las imprudencias de Castelli y Monteagudo, pero hizo ejecutar a los realistas que habían violado el juramento dado en la batalla de Salta y por el que habían sido liberados: les cortó las cabezas y las hizo clavar con un cartel que decía "por perjuros e ingratos".
En junio entraba con su ejército de 2.500 hombres en Potosí, donde reorganizó la administración y nombró gobernadores adictos en casi todo el Alto Perú. Mientras tanto, Goyeneche era reemplazado por Joaquín de la Pezuela, un general, más hábil que aquel, que pronto reunió un ejército de casi 5.000 hombres.
Belgrano se puso en marcha con 3.500 hombres, y contando con el apoyo de las fuerzas indígenas acaudilladas por Cornelio Zelaya, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Manuel Asencio Padilla e Ignacio Warnes. Éste último había sido nombrado gobernador de Santa Cruz de la Sierra por Belgrano, y había logrado extender significativamente el territorio liberado.
Enfrentó a Pezuela el 1 de octubre en la batalla de Vilcapugio, donde en un primer momento pareció que podía lograr la victoria. Un sorpresivo contraataque realista logró una victoria total para Pezuela. En ella perdió poco menos de la mitad de sus tropas, casi toda su artillería y su correspondencia. Por ésta, Pezuela supo que Belgrano esperaba refuerzos. Por eso forzó rápidamente una nueva batalla.
En la batalla de Ayohuma, del 14 de noviembre, no atinó a ocultar la disposición de sus tropas, lo que permitió que Pezuela lo atacara con seguridad, cambiando de frente. Fue una completa victoria realista.
Como consecuencia de estas derrotas se retiró a Jujuy, dejando las provincias del Alto Perú en manos del enemigo. Quedaban en esas provincias varios jefes guerrilleros, los más destacados de los cuales fueron Arenales, Warnes y Padilla, que dieron mucho trabajo a su enemigo hasta el regreso del Ejército del Norte, al año siguiente.
Pero no sería bajo el mando de Belgrano: cuestionado por el gobierno de Buenos Aires, en enero dejaba el mando del Ejército del Norte al entonces coronel José de San Martín en el encuentro de La Posta de Yatasto, Salta. Belgrano se puso a órdenes de San Martín como su segundo, pero a los pocos días regresó a Buenos Aires, seriamente enfermo por afecciones contraídas durante sus extensas campañas militares, probablemente paludismo y tripanosomiasis.
Pese a encontrarse con un ejército material y anímicamente diezmado, San Martín reconoció en todo momento la gran labor libertadora desempeñada por Belgrano al frente de las terribles campañas del Alto Perú, profesándole en todo momento un gran respeto y admiración.
Su fracaso en esta campaña ha sido considerado como determinante de la posterior separación entre Argentina y Bolivia. Tal secesión parece deberse sin embargo a causas más profundas, tal como el inexplicable desinterés del gobierno de Buenos Aires, que en una carta fechada el 9 de mayo de 1825 le responde al mariscal Antonio José de Sucre que es volun­tad del Congreso General y Constituyente que las provincias del Alto Perú queden en plena libertad para disponer de su suerte, según crean convenir mejor a sus intereses y a su felicidad.


Diplomacia en Europa
Siguió prestando servicios a la causa argentina en el plano diplomático. Entre 1814 y 1815 viajó, con riesgo para su vida, tanto por estar enfermo como por ser considerado un súbdito rebelde, a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener resultados.


Fue enviado junto con Rivadavia a Londres, para negociar con el gobierno inglés y con el rey de España. No es seguro qué actitud debían tomar respecto de éste, si conseguir la independencia o reconocerlo como monarca constitucional. Rivadavia llevaba instrucciones secretas que Belgrano no conocía: negociar preferentemente con Londres y ofrecer la corona del Reino del Río de la Plata a un príncipe español o inglés. De paso por Río de Janeiro, se entrevistaron con lord Strangford, el embajador inglés. También estaba en esa ciudad Manuel José García, enviado por Alvear para negociar otras opciones; entre ellas, la incorporación a Inglaterra como colonia.
Llegados a Londres, no lograron entrevistarse con el canciller Castlereagh. Temiendo quedar aislados, intentaron coronar al príncipe Francisco de Paula de Borbón, un hermano de Fernando VII, con la colaboración del ex rey Carlos IV. Incluso Belgrano redactó un proyecto de constitución, casi copiada de la inglesa, con su cámara de Nobles, de Comunes, y su nobleza.
Es en ese viaje que observó la feroz hostilidad de casi todos los gobiernos europeos de entonces a los estados republicanos o democráticos. Se trataba de la época de la Santa Alianza en Europa. Esto explica que a su regreso de la misión en Europa, a mediados de 1815 haya propuesto, como San Martín y por idénticos motivos, un gobierno de transición que fuera del tipo monárquico constitucional.
Su propuesta implicaba una monarquía casi nominal que ofrecía el trono a los descendientes de los Incas; muy probablemente según esos proyectos el título correspondería a Juan Bautista Condorcanqui Túpac Amaru, único hermano sobreviviente conocido de Túpac Amaru II, y un gobierno efectivo de tipo parlamentario, con el objeto de lograr el pronto reconocimiento a nivel internacional de la independencia argentina. Esta propuesta fue ridiculizada por sus contemporáneos. Sin embargo, habría obedecido a un inteligente cálculo por parte de Belgrano: la oferta de la corona a los Incas buscaba atraer la adhesión de las poblaciones de las actuales zonas andinas de Bolivia, Perú y Ecuador al movimiento emancipatorio que se gestaba desde Argentina.
Fue, con San Martín y Bernardo de Monteagudo, uno de los principales promotores de la declaración definitiva de la independencia argentina en San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816.
La guerra civil
Al llegar a Buenos Aires fue puesto a cargo del ejército de operaciones contra los federales de provincia de Santa Fe, en reemplazo de Juan José Viamonte. Éste estaba sitiando la villa de Rosario. Su segundo era Eustoquio Díaz Vélez, el mismo que había sido su segundo en Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Lo envió a exigir rendición a los santafesinos, pero éste -tratando de evitar una guerra civil- acordó el llamado Pacto de Santo Tomé con el gobernador Mariano Vera, en abril de 1816. Por este tratado depuso a Belgrano como jefe del ejército, colocándose él mismo en su lugar. Esta rebelión de Díaz Vélez provocó la caída del director Ignacio Álvarez Thomas. Pocos días más tarde, una comisión porteña integrada - entre otros - por Díaz Vélez firmaría un nuevo tratado con Santa Fe, que terminaría por ser dejado de lado por el nuevo Director, Antonio González Balcarce, y por el Congreso de Tucumán, provocando que el caudillo federal José Artigas y el gobierno de Santa Fe se negaran a enviar diputados de los pueblos del litoral al Congreso que declararía la Independencia Argentina.
En agosto de 1816 se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte; pero no pudo organizar una cuarta expedición al Alto Perú, como era su sueño. Sólo alcanzó a enviar al teniente coronel La Madrid en una campaña menor, en marzo de 1817, hasta las cercanías de Tarija. Pero La Madrid, después de una pequeña victoria, y con apenas 400 hombres, atacó Chuquisaca por sorpresa. Fue derrotado y tuvo que huir por la sierra y la selva, volviendo a Tucumán por el camino de Orán.
También en 1817, por orden del Congreso de Tucumán, envió a sus mejores tropas a aplastar la revolución federal de Santiago del Estero, acaudillada por Juan Francisco Borges, quien fue capturado por Aráoz de La Madrid. Al saber de la prisión de Borges, Belgrano — que originalmente había ordenado su fusilamiento — le indultó; pero Lamadrid ya había fusilado a su rival santiagueño.
Tras esto, Manuel Belgrano pasó dos años acantonado en la rústica fortaleza de La Ciudadela, a un par de kilómetros al sudoeste de la Plaza Mayor de la ciudad de San Miguel de Tucumán, sin recursos para seguir la guerra, y tratando de contrarrestar los posibles contraataques de los españoles y realistas.
Se le ordenó repetidas veces utilizar divisiones del Ejército del Norte contra los federales de Santa Fe. Envió contra ellos al coronel Juan Bautista Bustos, que no logró doblegar la resistencia del caudillo santafesino Estanislao López. Si bien no combatió personalmente a los federales, y continuamente se quejaba al gobierno de la inutilidad de esa guerra, advirtiendo a las autoridades establecidas en Buenos Aires que la población de las provincias estaban descontentas del centralismo:
"Hay mucha equivocación en los conceptos: no existe tal facilidad de concluir esta guerra; si los autores de ella no quieren concluirla, no se acabará jamás... El ejército que mando no puede acabarla, es un imposible. Su único fin debe ser por un avenimiento... o veremos transformarse el país en puros salvajes..."
A mediados de 1819, cuando estaba ya muy enfermo, el general Rondeau, nuevo Director Supremo, ordenó que el Ejército del Norte y el de Los Andes abandonaran la lucha contra los realistas para aplastar las rebeldías provinciales. San Martín sencillamente ignoró la orden, mientras Belgrano obedecía a medias: ordenó a sus tropas iniciar la marcha hacia el sur, pero pidió licencia por enfermedad y delegó el mando en su segundo, Francisco Fernández de la Cruz.
Se instaló en Tucumán, pero a poco de llegar fue sorprendido por un motín en esa provincia, que llevó al gobierno a su viejo conocido Bernabé Aráoz, y terminó con el general en prisión. Su médico particular, el escocés Joseph Redhead - a quien había conocido después de la batalla de Tucumán y que lo había acompañado desde entonces - tuvo que interceder por él para que no fuera encadenado. Fue también él quien preparó su viaje a Buenos Aires.26
La provincia de Tucumán negó su obediencia al Directorio. Dos meses más tarde, también el Ejército del Norte se negaría a apoyar al gobierno central contra los federales: al llegar a Santa Fe, el general Bustos dirigió el llamado motín de Arequito, y el Ejército del Norte fue disuelto.


Su muerte
Llegó a Buenos Aires en plena "anarquía del año veinte", ya seriamente enfermo de hidropesía. Esta misma enfermedad lo llevó a la muerte, el 20 de junio de 1820.
En el lecho de muerte fue examinado por un médico que lo atendió en su casa, al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, quiso darle un reloj como pago, ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios.
Una de sus últimas frases fueron de esperanza, a pesar de los malos momentos que pasaban tanto él como su patria:
...sólo me consuela el convencimiento en que estoy, de quien siendo nuestra revolución obra de Dios, él es quien la ha de llevar hasta su fin, maniféstándonos que toda nuestra gratitud la debemos convertir a su Divina Majestad y de ningún modo a hombre alguno.


Murió en la pobreza, a pesar de que su familia había sido una de las más acaudaladas del Río de La Plata antes de que Manuel Belgrano se comprometiera con la causa de la independencia.
El mismo día de su muerte es recordado como "el de los tres gobernadores" pues se desataba una crisis política en el gobierno ejecutivo de la provincia. Esto ayudó a que su fallecimiento fuese casi inadvertido. El único diario que publicó la noticia fue "El Despertador Teofilantrópico", que era redactado por el fraile franciscano Francisco de Paula Castañeda.
Cumpliendo con su última voluntad, su cadáver fue amortajado con el hábito de los dominicos (pues era costumbre entre los terciarios dominicos, de los que formaba parte ) y fue trasladado desde la casa paterna en la que murió (actual avenida Belgrano, nº 430) al Convento de Santo Domingo, recibiendo sepultura en un atrio. El mármol de una cómoda de su casa sirvió de lápida para identificarlo.
Exhumación de sus restos
El 4 de septiembre de 1902, una comisión designada por el presidente de la Nación, Julio Argentino Roca, procedió a exhumar los restos para trasladarlos a la urna que sería depositada en el monumento que se inauguraría en octubre de ese año en el mismo atrio de Santo Domingo. Dicho monumento se construyó por suscripción popular.
Levantada la lápida, se retiraron los huesos que fueron colocados en una bandeja de plata. Entre ellos se encontraron algunos dientes, uno de los cuales fue tomado por el ministro del interior, doctor Joaquín V. González, y otro por el ministro de Guerra, coronel Pablo Ricchieri. Este hecho fue publicado y condenado por los principales diarios porteños y concluyó cuando el prior de Santo Domingo comentó, en cartas al diario La Prensa, que había recibido ambos dientes. El ministro González se había justificado ante el prior diciendo que se había llevado el diente para mostrarlo a sus amigos, y Ricchieri dijo que el lo retiró para presentarlo al señor general Bartolomé Mitre.
Manuel Belgrano y la educación


Manuel Belgrano fue uno de los próceres argentinos que más énfasis puso en impulsar la educación. Durante su estadía en España había elaborado un plan de acción, que en total abarcaba seis puntos. Uno de ellos estaba dedicado a la educación:
Antiguamente se halló en la política la máxima siguiente: ´Es bueno, mantener la gran masa del pueblo en la ignorancia, idea que aunque no fuera indigna del hombre, se opone directamente al verdadero interés del Soberano. (...) Ése es uno de los objetivos más importantes del gobierno. Vasallos dichosos y Soberano poderoso, son los resultados del estado actual de las escuelas públicas, y de la educación lugareña, que después de mil ensayos, se han establecido en varias provincias de Alemania, Suecia, Inglaterra, etc. (...) Por este medio se logran en la gran masa de una nación costumbres sanas.



Memorias ante el Consulado de Comercio


Al regresar de España con una sólida preparación en materia económica, mostró en su accionar la influencia que en él habían ejercido las nuevas ideas.
Ya como Secretario del Consulado, y por una real orden de erección de dicha institución (1794), tenía la obligación de presentar anualmente una memoria al cuerpo relatando las actividades realizadas. Sin embargo, Belgrano las redactó puntualizando más lo que debiera hacerse que relatando lo efectuado. De esta manera alertaba a las autoridades sobre las necesidades de la colonia, adoctrinaba a sus paisanos y no despertaba sospechas de las autoridades.
En la primera memoria consular (1796), proponía la creación de siete tipos de establecimientos educativos, a saber:
Una Escuela de Comercio
La Escuela de Náutica (creada en 1799)
La Academia de Geometría y Dibujo (creada en 1799)
Escuelas agrícolas
Escuelas de hilanzas de lana y de algodón
Enseñanza primaria, gratuita y obligatoria en todo el reino
Escuelas para mujeres
En la primera memoria, fundamentó sus propuestas y su relevancia económica de muchas maneras:
Una de las causas a que atribuyo el poco producto de las tierra y el ningún adelantamiento del labrador (...) [es] porque no se mira a la agricultura como un arte que tenga necesidad de estudio, de reflexiones o de reglas. No se crea que es ajeno al ministerio eclesiástico el instruir y comunicar las luces sobre el cultivo de las tierras, artes, comercio, etc., pues el mejor medio de socorrer la mendicidad y miseria es prevenirla y atenderla en su origen. ¿Cómo, pues, la pondremos [a la industria] en este estado [de riqueza]? Con unos buenos principios(...) Los buenos principios los adquirirá el artista en una escuela de dibujo que, sin duda, es el alma de las artes. A estas infelices gentes (por los pobres) que, acostumbradas a vivir en la ociosidad, como llevo expuesto, desde niños, les es muy penoso el trabajo en la edad adulta y [son] o resultan unos salteadores o mendigos; estados seguramente deplorables, que podían cortarse si se les diese auxilio desde la infancia, proporcionándoles una regular educación, que es el principio de donde resultan ya lo bienes ya los males de la sociedad. Uno de los principales medios que deben aceptar a este fin, son las escuelas gratuitas, donde pudiesen los infelices, [es decir, los pobres] mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna por su instrucción: allí se les podría dictar buenas máximas e inspirarles amor al trabajo, pues un pueblo donde no reine éste, decae el comercio y toma lugar la miseria; las artes que producen abundancia que las multiplica después en recompensa, decaen; y todo, en una palabra, desaparece, cuando se abandona la industria, porque se cree no es de utilidad alguna. Igualmente se deben poner escuelas gratuitas para las niñas, donde se les enseñase doctrina cristiana, a leer, escribir, coser, bordar, etc., y principalmente, inspirándoles amor al trabajo, para separarlas de la ociosidad. La ciencia del comercio no se reduce a comprar por diez y vender por veinte, sus principios son más dignos. (...) Sea el primero [de los medios de fomento del comercio], una escuela titulada de comercio. Es forzoso se ponga igualmente, como medio de la protección del comercio, una escuela de náutica, sin cuyos principios nadie pudiese ser patrón de lancha en este río. (...) La utilidad y ventaja que proporcionará este establecimiento, aun para los que no quieren seguir la carrera de la navegación, no será bien ponderada jamás, ni yo puedo hacerla ver claramente.
En su memoria de 1797, sobre el cultivo del lino y el cáñamo, también hacía numerosas referencias a la educación. En sí misma, esta memoria puede ser considerada como un manual didáctico sobre agricultura, explicándose con suficiente nivel de detalle como para ser de utilidad práctica para el labrador. Relataba el tipo de terreno apto para el cultivo del cáñamo, cómo debían ser las semillas para que fueran aptas para el cultivo, la forma de sembrarlo, cultivarlo y procesarlo, de modo que fuera directamente utilizable en los telares.
En total, dedicó tres memorias exclusivamente a fomentar la educación técnica:
16 de junio de 1800. "Utilidad, necesidad y medios de erigir un Aula de Comercio en general, donde se enseñe metódicamente y por Maestría, la ciencia del Comercio en todos sus ramos". Hasta la fecha, esta memoria no ha podido ser hallada.
14 de junio de 1802. "Establecimiento de fábricas de curtiembre". Ya hemos visto que en esta memoria la clave estaba en traer de Europa a maestros curtidores, o en enviar seis estudiantes a capacitarse en dicho oficio.
16 de junio de 1806. "Fomento de la Agricultura en Establecimientos de Sociedad y Escuelas de su enseñanza". En esta memoria, que ha llegado a nuestros días, Belgrano hacía una defensa de la enseñanza de las Matemáticas en todos los ramos del saber, mostrando su relación con la del progreso de la maquinarias y ligando el de la agricultura al de éstas.
En su memoria consular de 1802 decía que sin enseñanza no hay adelantamientos y he clamado siempre por la escuela (...) como medios para la prosperidad del Estado, pero sus fondos adictos a una deuda contraída por este comercio en beneficio del erario, no han prestado margen para que pudiese disponer de ellos.36
En el Correo de Comercio
En 1809 Belgrano aceptó la creación de un nuevo periódico (auspiciado por el entonces virrey Cisneros), que apareció a fines de enero de 1810 con el nombre de Correo de Comercio de Buenos Aires. Su objetivo principal era popularizar los sanos principios de la economía política y ocuparse de materias científicas y literarias, impulsando a través de esas publicaciones la Revolución, según afirmaría en su autobiografía. También exponía acerca de los beneficios económicos que resultaría de una difusión de la educación. De los siete primeros artículos publicados en el semanario, tres de ellos correspondieron al tema educación, siendo éstos los más extensos. En el primero, titulado "Educación" expresaba:
No es fácil corresponder en que ha podido consistir, ni en que consista el fundamento más sólido, la base, digámoslo así, y el origen verdadero de la felicidad pública, cual es la educación, se halla en un estado tan miserable, que aun en las mismas capitales se resienten a su falta. (...) A la falta de estos establecimientos debemos atribuir los horrores que observamos.
Llegaba a ligar el amor al trabajo y las virtudes básicas de todo ciudadano con la educación primaria. Según su pensamiento, ninguna sociedad podía progresar si sus habitantes no tenían aprecio por el trabajo y esfuerzo y eran virtuosos:
¿Cómo, cómo se quiere que los hombres tengan amor al trabajo, que las costumbres sean arregladas, que haya copia de ciudadanos honrados, que las virtudes ahuyenten los vicios y que el gobierno reciba el fruto de sus cuidados, si no hay enseñanza, y si la ignorancia va pasando de generación en generación con mayores y más grandes aumentos?
Más adelante, en el mismo Correo de Comercio, volvía a insistir en la formación de valores:
¿Quién le ha dicho que esas virtudes son la justicia, la verdad, la buena fe, la decencia, la beneficencia, el espíritu, y que estas cualidades son tan necesarias al hombre como la razón de la que preceden. Ruboricémosnos, pero digámoslo: nadie. (...) Nuestros lectores tal vez se fastidiarán con que le hablemos tanto de escuelas; pero que se convenzan de que existen en un país nuevo que necesita echar los fundamentos de su prosperidad perpetua y que aquellos para ser sólidos y permanentes es preciso que se compongan de las virtudes morales y sociales, que sólo pueden imprimirse bien, presentando a la juventud buenos ejemplos.
Otorgaba a la educación primaria más importancia que a la universitaria, fundamentando su afirmación de la siguiente manera:
Séanos lícito aventurar la proposición de que es más necesaria la atención de todas las autoridades, de todos los magistrado, y de todos los ciudadanos para los establecimientos de la enseñanza de niñas, que para fundar una Universidad. (...) Con la Universidad, habría aprendido algo de verdad nuestra juventud en medio de la jerga escolástica, y se habría aumentado el número de nuestros doctores, pero ¿equivale esto a lo que importa la enseñanza de las que mañana han de ser madres? (...) Es indudable que no, y para prueba, no hay más que trasladarse a donde hay Universidades, y no hay quién enseñe al bello sexo.37
Debido a la importancia que asignaba a la educación es que se ocupaba que ésta fuese impartida del modo que él consideraba el más adecuado y eficiente. Limitaba los castigos corporales, que representaban un hábito muy arraigado en la sociedad. Eliminaba, en gran medida, la humillación pública del alumno incorregible, por considerar que era contraproducente e innecesaria.
Se ocupaba también de señalar cómo debía ser la selección de los maestros, y de describir cuáles debían ser sus características principales. Los alumnos sólo tenían una oportunidad de recibir educación, y ésta debía ser la mejor disponible. La opinión de Belgrano al respecto era contundente, tanto cuando se refiere a la educación primaria como a la técnica o terciaria:
En relación a la educación primaria opinaba que "Si por desgracia una sola de éstas [, las maestras,] hay que sea de malas costumbres, ¿es dable hacer el cálculo de los males que pueden resultar a la sociedad? Porque desengañémosnos, el ejemplo... Si, el ejemplo es el maestro más sabio para la formación de las buenas costumbres."
Mientrás que En relación a la educación terciaria o técnica decía que "Una especulación mal hecha puede traer consecuencias muy funestas al comercio de una provincia y de toda una nación. (...) ¡Qué de perjuicios para un país agricultor y comerciante! ¿Y qué modo de prevenirlos? La extensión de conocimientos, (...) que ni el labrador ni el comerciante ni el artista ignoren lo que les corresponde..."
En su primera memoria alertaba a sus oyentes sobre el tema de la elección de los maestros, cuando decía que "debía confiarse el cuidado de las escuelas gratuitas a aquellos hombres y mujeres que, por oposición, hubiesen mostrado su habilidad y cuya conducta fuese de público y notorio irreprensible".
Las Escuelas de la Patria y los maestros
Por sus victorias de Tucumán y Salta, la Asamblea de 1813 le otorgó como premio 40 mil pesos fuertes (equivalentes a casi 80 kilos de oro).38 Belgrano respondió que prefería ser un buen hijo de la patria más que un padre de la misma, y expresó que el dinero de tal premio fuera dedicado para la construcción de escuelas públicas estatales y gratuitas en las ciudades de Tarija (en la actual Bolivia), Jujuy, San Miguel de Tucumán y Santiago del Estero.
En el texto de su donación proponía el mecanismo de elección de los maestros, que debía estar basado en el mérito. Por ejemplo, en cuanto a la educación primaria escribió que la provisión de escuelas se hará por oposición, y pasaba a establecer con minuciosidad el procedimiento que la regularía. En el artículo siguiente, el cuarto, establece Cada tres años podrá el ayuntamiento abrir nueva oposición, y convocar opositores si lo tuviese por convencimiento o hubiese proporción de mejorar el Maestro. El que ha servido o desempeñado la Escuela en igualdad de mérito y circunstancias deberá ser preferido.
Ya en el Reglamento de la Escuela de Náutica, en relación a la educación terciaria o técnica, describía en detalle un mecanismo de oposición particular designado para elegir directores:
El mecanismo de oposición consiste en la presentación de credenciales, informes sobre sus conductas pasadas, el rendir un examen y preparar un discurso a las 24 h de presentado un tema, el responder en el momento a las preguntas que cualquier miembro de la Junta desease formularle, el de labrar nuevos planos y de enseñar dicha metodología a sus discípulos, entre otros requerimientos.
El privilegio del maestro en actividad era el de conservar su puesto siempre y cuando sus aptitudes para el cargo no fueran superadas por otro maestro. La importancia que se daba a los educadores puede verse en el artículo octavo del reglamento de las escuelas donadas en 1813, en el que indicaba que se le debería dar asiento al maestro en cuerpo de Cabildo, reputándosele como Padre de la Patria.
En el artículo 18 del mismo reglamento se mencionaban cuáles debían ser los caracteres del maestro, que amplían la lista que ya habíamos expuesto anteriormente:
El maestro procurará con su conducta, y en todas sus expresiones y modos, inspirar a sus alumnos amor al orden, respeto a la Religión, consideración y dulzura en el trato, sentimientos de honor, amor a la virtud, y a otras ciencias, horror al vicio, inclinación al trabajo, desapego del interés, desprecio de todo lo que diga a profusión y lujo en el comer, vestir y demás necesidades de la vida, y un espíritu nacional que les haga preferir el bien público al privado, y estimar en más la calidad de Americano que la de Extranjero.
Si se refirió en numerosas oportunidades a estas virtudes, sin duda era porque lo consideraba importante. Insistía Belgrano en los valores en numerosos ocasiones:
Basta con que los maestros sean virtuosos y puedan con su ejemplo dar lecciones prácticas a la niñez y juventud y dirigirlos por el camino de la Santa Religión y del honor y pudiendo enseñar a leer bien, poco importa que su forma de letra no sea de lo mejor; suficiente con que se pueda entender.
Porque desengañémosnos, el ejemplo... Si, el ejemplo es el maestro más sabio para la formación de las buenas costumbres. Nada valen teorías, en vano las maestras explicarán y harán comprender a sus discípulas lo que es justicia, verdad, buena fe, etc., y todas las virtudes, si en la práctica las desmiente, ésta arrollará todo lo bueno, y será la conducta en los días ulteriores de la depravación.
Buscó elevar la condición del maestro mediante el pago de sueldos dignos. Para asegurar la financiación de la educación, propuso siempre la creación de fondos, para que los institutos tuviesen asegurados su financiamiento a perpetuidad.
Belgrano exponía que el progreso económico depende del conocimiento técnico y de los valores de la sociedad. Haciendo referencia a los males que traería el que los habitantes no estaban suficientemente capacitados, preguntaba: "¿Qué modo de prevenirlos? La extensión de conocimientos, la ilustración general, el que las luces se difundan por todos, que todos se instruyan, que adquieran ideas, que ni el labrador ni el comerciante ni el artista ignoren lo que les corresponde, que unos y otros procuren no apegarse tan íntimamente a los pensamientos de sus antepasados, los cuales sólo deben adoptarse cuando convienen y cuando no, desecharlos y abandonarlos: que lo fue útil en otro tiempo, hoy es perjudicial; las costumbres varían; los usos igualmente; y todo, de tiempo en tiempo, cambia, sin que en esto haya más misterio, que el de la vicisitud de las cosas humanas."
Vida personal y descendencia


Parejas y descendientes de Manuel Belgrano
Belgrano inició una intensa relación amorosa con María Josefa Ezcurra, cuñada de Juan Manuel de Rosas, en algún momento entre su llegada a Buenos Aires y su partida a Tucumán a organizar el Ejército del Norte. No obstante, es posible que se conocieran desde antes.44 Ella en realidad se había casado años antes con su primo, el navarro Juan Esteban de Ezcurra, quien después de nueve años de matrimonio, sin hijos, y disconforme con la Revolución de Mayo, se exilió en su patria, negándose María a acompañarlo. Aunque nunca la volvió a ver, Juan Esteban la nombró su heredera.
María Josefa acompañó al Ejército en la campaña del Norte. Durante la misma concibió un hijo, que nacería el 30 de julio de 1813 en la estancia de unos amigos en Santa Fe, siendo bautizado con el nombre de Pedro Pablo. Fue anotado como huérfano en la Catedral de Santa Fe y se ignora si el niño conoció a su padre, pues lo adoptó inmediatamente su tía materna, Encarnación Ezcurra, a la sazón recién casada con Juan Manuel de Rosas; se lo iba a conocer como Pedro Rosas y Belgrano, y llegó al grado de coronel. Tuvo una complicada actuación pública en la década de 1850.
En 1812, después de su victoria en Tucumán, Belgrano conoció a la joven María Dolores Helguero y Liendo, a quien prometió matrimonio. Pero la prometida unión nunca llegó a concretarse, pues cuando Belgrano regresó de sus campañas, la joven había sido dada en matrimonio a otro hombre. Se sabe que se volvieron a ver durante el Congreso de Tucumán, cuando ella aún estaba casada, y que años más tarde tuvieron como fruto de su relación a Manuela Mónica Belgrano, nacida el 4 de mayo de 1819. La niña vivió con su madre hasta 1825, cuando la hermana de su padre, Juana Belgrano de Chas, la llevó a Buenos Aires. Mónica y su medio hermano se conocieron en 1834, después de que Rosas cumpliera con el pedido de Belgrano de revelarle a Pedro su verdadera filiación cuando fuera mayor de edad. Mónica se casó en 1853 con un pariente distante, Manuel Vega Belgrano.
Otra amante conocida de Belgrano fue una francesa que se hacía llamar mademoiselle (señorita) Pichegru, a quien conoció durante su misión diplomática en Londres. La relación fue corta y terminó cuando él retornó a Buenos Aires. Pichegru, que según los relatos de la época era una mujer aventurera que vestía provocativamente, fue a visitarlo a Buenos Aires en 1817, pero debido a que él se encontraba en el Congreso de Tucumán, se volvió a Europa sin poder verlo.


Aspecto físico
Las versiones sobre su aspecto difieren. Para Bartolomé Mitre era "de regular estatura, cabello rubio y sedoso, ojos grandes de color azul sombrío, tez muy blanca y algo sonrojada; y cabeza grande y bien modelada". Pero quienes lo describieron a la edad de 18 años decían que tenía ojos castaños y pelo rojo". Y un cronista inglés lo describió como rubio.
Dicen que no usaba bigote y tenía escasa barba, nariz fina y ligeramente aguileña y contextura delicada. Era elegante, aseado y de porte esmerado.


Homenajes
Manuel Belgrano aparece en un importante número de billetes de la historia numismática de Argentina. Su primera aparición en billetes fue en los Pesos Ley 18.188, en los billetes de uno, cinco y diez pesos. En el Peso argentino se le reservó el billete de 10.000. Para los billetes del Austral se eligió a un conjunto de próceres que no incluía a Belgrano, aunque los billetes de 10.000 pesos argentinos fueron resellados para circular como billetes de 10 australes. El Peso convertible incluye a Belgrano en los billetes de 10 pesos, las series de 1997 y 2002 sólo modificaron detalles menores.
Además el cineasta Sebastián Pivoto filmó una película producida por Juan José Campanella como parte de la celebración del Bicentenario de Argentina. El papel de Belgrano lo interpreta Pablo Rago, la actriz Valeria Betuccelli interpreta a Josefa Ezcurra. Se basa en los diez últimos años de vida de Belgrano

domingo, 17 de junio de 2012

Día del padre

Una señora de apellido Smart Dodd, de Washington, quería homenajear a su progenitor, un veterano de guerra llamado Henry Jackson Smart, que enviudó cuando su esposa tuvo a su sexto hijo. 

El abnegado padre se hizo cargo de criar a sus niños cumpliendo ambos roles.  

El señor Henry Smart había nacido el 19 de junio, fecha que su hija propuso para celebrar el Día del Padre. Esta iniciativa fue abrazada con entusiasmo por muchos ciudadanos estadounidenses y el presidente Coolidge estableció su apoyo y lo decretó Día Nacional.

En nuestra provincia, durante la mitad de siglo XX, fueron propuestas varias fechas para esta conmemoración. 

Made in Mendoza
El primer antecedente del “Día del Padre” en Mendoza se remonta a 1940. Fue la señorita Luvina Mercedes Lillo, vice- directora de la escuela Juan Gregorio de Las Heras,  quien propuso el 17 de abril para festejar ese gran acontecimiento.

En aquella fecha, la docente Lillo realizó un acto en el cual participaron activamente alumnos, maestros y padres.

Durante aquel acontecimiento, se repartió entre los participantes un poema en verso del escritor Juan de Dios Peza llamado “Mi Padre”; también se obsequiaron otros como “Ofrenda a mi Padre” y “Los consejos sabios de mi Padre”. 

Este evento tuvo gran aceptación por docentes y directivos quienes propusieron a la Dirección General de Escuelas que se festejara ese día como el “Día del Padre” en nuestra provincia.

Padre Sanmartiniano
Fue por los años 50 que el espíritu nacionalista del gobierno del general Perón promocionó importantes actividades relacionadas con la imagen del General José de San Martín, Padre de la Patria.

En Mendoza, la Dirección General de Escuelas, a través de la propuesta de la profesora Lucía Zuloaga de García Sada, instituyó oficialmente en los calendarios escolares de la provincia el 24 de agosto como el Día del Padre, fecha en la que nació en 1816 la única hija del Libertador.

Desde 1953, los alumnos eran convocados en su escuela para festejar ese momento tan especial, cuando se evocaba a todos los padres de Mendoza.

En 1955, luego del golpe de Estado que derrocó al entonces presidente Perón, la fecha escolar que evocaba la paternidad de San Martín fue perdiendo fuerza. 

Después de dos años, el Consejo Nacional de Educación olvidó incluir en el calendario escolar dicha fecha, lo que produjo que se aprovechara para desarrollar una millonaria campaña publicitaria e imponer  el festejo el tercer domingo de junio. 

A pesar de todo esto, las autoridades provinciales e instituciones civiles siguieron peleando para imponer el 24 de agosto.

El 30 de junio de 1982, el entonces gobernador de facto Bonifacio Cejuela dictó un decreto instituyéndolo en el calendario de agosto. 

Cuatro años más tarde, la Legislatura provincial lo convirtió en la ley 5131. Hoy, legisladores nacionales gestionan para promover una ley a nivel nacional.

Tercer domingo de junio
En 1957, la Asociación de Dirigentes de Ventas, junto con el gobierno nacional de ese momento, fijaron aquel domingo 16 de junio como primer festejo del “Día del Padre” para todo el territorio nacional. También en Mendoza se aceptó esa fecha.

Un año más tarde, aparecieron las primeras publicidades en todos los medios de la época para regalar a papá afeitadoras, trajes y otras indumentarias. También quedó implementado en las escuelas y colegios de todo el país.

jueves, 7 de junio de 2012

40 años de la Niña del napalm

Es una de las más famosas fotografías tomadas en guerra. En aquel momento Kim Phuc tenía solo 9 años y la foto fue tomada cuando un avión del Ejército survietnamita bombardeó su pequeño pueblo de Trang Bang.



La famosa fotografía de la Niña del napalm cumple este viernes 40 años convertida en un icono de los estragos de la guerra, un aniversario en el que sus protagonistas recordaron la capacidad de una imagen para cambiar el curso de la Historia.
Kim Phuc tenía solo 9 años cuando un avión del Ejército survietnamita bombardeó su pequeño pueblo de Trang Bang, cerca de Ho Chi Minh (entonces Saigón), en un ataque coordinado con el mando estadounidense que trataba de controlar el abastecimiento por carretera entre Camboya y Vietnam.
Los informes de EE.UU. indicaban que no había civiles en la localidad, según explicaron posteriormente los militares al frente de la operación, quienes dieron luz verde al lanzamiento de misiles cargados de napalm, un combustible capaz de calcinar cualquier forma de vida, que convirtió el lugar en un infierno en llamas.
"Hasta entonces yo era una niña feliz", aseguró Phuc quien atemorizada se había refugiado con su familia en el templo de Cao Dai. El fuego de esas bombas, que alcanza 1.200 grados, carbonizó sus ropas y le causó quemaduras en el 65 por ciento de su cuerpo, especialmente en su espalda y brazo izquierdo, cuya piel se derretía del calor.
"¡Muy caliente, muy caliente!"
Phuc salió corriendo por la carretera desnuda, presa del dolor -"¡muy caliente, muy caliente!", gritaba-, con el rostro en llanto, igual que otros de sus parientes. Un momento que inmortalizó el fotógrafo vietnamita Nick Ut quien cubría la Guerra de Vietnam para la agencia estadounidense Associated Press.
Esa instantánea tomada el 8 de junio de 1972 dio la vuelta al mundo y mostró los horrores del conflicto a la sociedad internacional hasta el punto de que fue decisiva para acelerar el final de los enfrentamientos. "La Guerra de Vietnam terminó gracias a esa fotografía", aseguró el fotógrafo, quien esta semana se reencontró con Phuc en una conferencia organizada por la iglesia baptista Liberty de Newport Beach, en el sur de California.
Aquella imagen fue una de las muchas que tomó Ut en aquel conflicto, aunque ésa marcó su carrera y le valió el premio Pulitzer.
"Para mí parece que fue ayer, es muy triste, miro de nuevo a las fotografías y se ve lo terrible que fue la guerra, todas las guerras, no solo Vietnam", comentó el reportero gráfico que ahora tiene 61 años y aún sigue en activo.
Kim Phuc, en estado crítico
Ut volvió a desempolvar aquellas instantáneas con motivo del 40 aniversario de aquel 8 de junio, unos documentos que no captan lo que pasó a continuación pero que el fotógrafo se encargó de narrar.
"Fui a ayudarla al instante (a Phuc) porque su piel se le estaba desprendiendo del brazo y la espalda. No quería que muriera. Dejé mi cámara y empecé a echarle agua encima, luego la metí en mi coche y nos fuimos al hospital, sabía que podría morir en cualquier momento", relató Ut.
Kim Phuc llegó en estado crítico al centro médico y el personal, escaso de recursos, la envió directamente al tanatorio, donde pasó tres días.
"Pero no me moría", contó Phuc, quien gracias a un amigo de su padre terminó por ser realojada en unas instalaciones para quemados donde estuvo bajo tratamiento durante 14 meses.
"Es un milagro que sobreviviera", confesó la mujer cuya historia emocionó a los feligreses californianos a los que enseñó las cicatrices en su brazo quemado, aún visibles a pesar de haberse sometido a 17 operaciones para reconstruir el tejido incinerado por el napalm.
Secuelas psicológicas
Las secuelas psicológicas, apuntó Phuc, duraron mucho más. En su caso, encontró la paz que estaba buscando en 1982 a través de la fe cristiana que ahora predica con una sonrisa, según declaró.
"Estoy muy contenta. Pienso que la fotografía es un regalo muy poderoso para mí y creo que el mundo es mejor gracias a ella, porque ha hecho que la gente sea más consciente cuando piensa en guerras", manifestó.
Tras la Guerra de Vietnam, Kim Phuc fue utilizada por el Gobierno comunista del país para campañas de propaganda hasta que logró que le permitieran ir a estudiar a Cuba, donde aprendió un poco de español y conoció a su esposo.
En 1992, cuando volvía de su viaje de novios de Moscú a La Habana aprovechó una escala de su avión en Canadá para pedir asilo político. Desde hace 15 años es embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La Gaceta de Buenos Ayres


Primera página de la Gazeta de Buenos Aires. Nº 1.

La Gazeta de Buenos Ayres fue un periódico escrito en Buenos Aires, Argentina, entre 1810 y 1821 con el objetivo inicial de publicitar los actos de gobierno de la Primera Junta. Inicialmente fue redactada por Mariano Moreno con la ayuda del sacerdote Manuel Alberti, y contó también con colaboraciones de Manuel Belgrano y Juan José Castelli.


Historia


La Gazeta fue fundada el 2 de junio de 1810 por la Primera Junta de Gobierno (primer gobierno patrio de la Argentina), mediante un decreto que establecía que "el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes". Su primer número apareció el jueves 7 de ese mes, fecha que luego fue elegida como el Día del Periodista por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba en 1938.
La Gazeta publicaba las resoluciones oficiales, decretos y otros documentos oficiales, ofrecía noticias de actualidad tanto del extranjero como locales y contenía también los ideales del gobierno.
Su lema era la frase "Tiempos de rara felicidad,/son/ aquellos en los cuales se puede sentir lo que se desea y es lícito decirlo", del historiador romano Cornelio Tácito.
En su primera edición se afirma lo siguiente:
¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?... Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires".
Mariano Moreno, Gaceta de Buenos Aires del 07 de Junio de 1810.
El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con quien miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para logro de tan justos deseos ha resulto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Aires
La Gazeta tuvo un rol decisivo en la formación de opinión de la sociedad. A través de la misma Moreno enfatizaba dos postulados democráticos: la libertad de pensamiento y la publicidad de los actos de gobierno. Resulta interesante observar que durante los días festivos y después de oficiada la misa su lectura fue declarada obligatoria para los curas hacia sus feligreses .
Desapareció el 12 de septiembre de 1821, cuando Bernardino Rivadavia decidió sustituirla por el Registro Oficial.


Redactores oficiales de la Gazeta


Mariano Moreno (7 de junio de 1810 - diciembre de 1810)
Gregorio Funes (diciembre de 1810 - marzo de 1811) - no confirmado
Pedro José Agrelo (18 de marzo de 1811 - 5 de octubre de 1811)
Vicente Pazos Silva (5 de noviembre de 1811 - 25 de marzo de 1812)
Vicente Pazos Silva (Gazeta de los miércoles) Bernardo Monteagudo (Gazeta de los viernes) (25 de marzo de 1812 - 5 de octubre de 1812)
Manuel José García (7 de septiembre de 1812 -)
Emiliano Medrano (8 de octubre de 1812 - abril de 1815)
Camilo Henríquez (abril de 1815 - noviembre de 1815)
Julián Álvarez (noviembre de 1815 - 1820)
Bernardo Vélez (1820 - septiembre de 1820)
Manuel Antonio Castro (12 de septiembre de 1820 - 12 de septiembre de 1821)

La mujer en la Antigua Roma




Introducción
La familia en Roma era un grupo de personas bajo la tutela del pater familias
que tenía derecho sobre la vida y muerte de todos los miembros, aunque la mujer puede
llegar ser mater familias siempre y cuando sea de buenas costumbres.
Este poder podía se dividía en:
-manus: sobre la esposa y las esposas de sus descendientes.
- p a t r i a  potestas: sobre los descendientes.
- d o m i n i c a potestas: sobre esclavos y esclavas.
La  muj e r,   s in embargo, no pertenecía a la familia sino estaba casada ad manus.
L a s   m u j e r e s peor paradas en Roma eran las esclavas que eran consideradas objetos y no sujetos de derecho, puesto que, además de tener los peores trabajos, debían complacer a sus dueños en sus relaciones extra matrimoniales.
Las esclavas no podían casarse aunque sí podían unirse a otro esclavo, unión llamada contubernium.
Los hijos libres, al nacer, eran depositados a los pies del padre que podía levan-
tarlos, señal de aceptación, o dejarlos donde habían sido puestos con lo cual quedaban
abandonados a su propia suerte.
A las hijas, cuando nacían, si el padre no quería exponerlas, se debía dar orden
explícita de alimentarlas. Según la ley, el primogénito se salvaba de la exposición.
Las expuestas, si no morían, eran recogidas por otras familias como inversión
puesto que al llegar a su juventud eran vendidas como esclavas o como prostitutas.
Las niñas eran confiadas a esclavas, niñeras y amas de cría. Éstas se encargaban
de su crianza. De la educación se encargaban profesores que iban a su casa. Así pasaban
de la infancia a la juventud en la que pronto se casaban.
Esta es la imagen de la hija de C. Minucio Fundano, muerta cuando estaba a
punto de casarse, muchacha amable y bien educada, que nos da Plinio el Joven: "Aún no había cumplido los trece años y ya tenía la sabiduría de la vejez y la dignidad de la mujer, hermanando, sin embargo, la gracia de la mocedad con el recato de la doncellez. ¡Cómo se colgaba del cuello del padre! ¡Con qué cariño y con qué castidad al mismo tiempo nos abrazaba a los amigos de él! ¡Cómo quería a sus amas, a sus preceptores y a sus maestros, cada uno según su cargo! ¡Con cuánta laboriosidad y talento seguía sus estudios!
¡Cuán raras veces y con cuánto seso se ponía a jugar! ¡Y con qué serenidad, con qué paciencia y con qué energía soportó su última enfermedad!"



El matrimonio en Roma
El matrimonio tenía en Roma distintos nombres: coniugium, matrimonium,
connubium, consortium.
Para que el matrimonio sea valido hacen falta cuatro condiciones:
-la pubertad: capacidad fisiológica para poder tener hijos. En las mujeres doce
años y catorce en los hombres.

-el consentimiento de los esposos: en una primera época el pater familias
decidía sin la opinión de sus hijos.

“"Cualquier animal, cualquier esclavo, ropa o útil de cocina, lo probamos
antes de comprarlo; sólo a la esposa no se la puede examinar para que no
disguste al novio antes de llevarla a casa. Si tiene mal gusto, si es tonta,
deforme, o le huele el aliento, o tiene cualquier otro defecto, sólo después
de la boda llegamos a conocerlo.”"
(SÉNECA, Controuersiae, II, 3, 2)



Más tarde los matrimonios solían realizarse con el consentimiento de ambos es-
posos.
- el consentimiento del pater familias: si éste se opone, el matrimonio no
puede realizarse.
- el connubium: facultad legal para contraer nupcias, o sea, ser ciudadano roma-
no.
Los impedimentos para que se celebrara el matrimonio eran los siguientes:
- el parentesco en línea descendiente y ascendiente (padre-hija; abuelo-nieta o
viceversa) estaba prohibido. En línea colateral (hermano-hermana) también y estaba,
asimismo, prohibido el matrimonio con sobrinos y sobrinos-nietos.
- la afinidad: estaba prohibido casarse con familiares de la esposa.
- otros: prohibición de casarse entre patricios y plebeyos por la Ley de las XII
Tablas hasta que la Ley Canuleia lo permitió.
Cualquiera de estas condiciones originaban la nulidad del matrimonio.
a)La ceremonia
Antes de la celebración del matrimonio, se hacían los esponsales (sponsus,
sponsa). No debe hacerse antes de que los contrayentes tengan menos de siete años.
Los esponsales no obligan al casamiento.
El novio enviaba la arra (una cantidad de plata o un anillo) a la novia y se cele-
braba una comida familiar y la sponsa recibía regalos.
Había distintos tipos de matrimonios:
- ad manus: el marido tenía el poder sobre su esposa. Éste podía conseguirse por:
-la convivencia de un año.
-por una ceremonia religiosa (poco a poco fue desapareciendo).
-por la venta de la mujer, o mejor dicho, por la venta de la potes-
tad sobre ella.
La manus se extingue por la muerte de uno de los conyuges.
- sine manu: servía para proporcionar hijos por consentimiento de ambos pero
sin unión de sangre.
La mujer pertenece a su primitiva familia y no pasa a la de su marido.



Para este matrimonio no hacía falta ceremonia alguna o formalidad alguna, por lo
que era difícil demostrar su existencia.
La ceremonia de la boda tenía que ser en una fecha adecuada, por ejemplo,
mayo era un mal mes, y para ello había que consultar los auspicios.
“"No fue momento adecuado de antorchas ni para la viuda,
ni para la virgen. La que se casó, no duró mucho.
También por esta causa (si tienes en cuenta los refranes)
‘las perversas se casan en el mes de Mayo’, dice el vulgo.”"
(OVIDIO, Fastos 487-490. Trad. de Antonio L. Cantudo)



La víspera de la boda la novia recogía sus juguetes y los consagraba a un dios
(Venus, los Penates domésticos, la Fortuna Uirginalis,...), luego dejaba sus vestidos
de niña y se vestía el traje nupcial: una túnica blanca que llegaba hasta los pies (regilla) y
un cinturón que la ceñía con un nudo especial (nodus Herculeus). La casa se adornaba
con guirnaldas y flores. La novia se hacía un peinado especial y se echaba un velo que no
cubría el rostro excepto en ciertos momentos. A la novia la acompañaba una matrona
que sólo había conocido a un hombre (uniuira).
El padre de la novia realizaba un sacrificio para consultar los auspicios. Si estos
eran favorables, los dioses bendecían la unión. Se firmaban los testimoniales del contrato ma-
trimonial en presencia de diez  testigos.
L a   m a t r o n a (pronuba) unía las manos derechas de los esposos y un niño, entre ambos, que sostenía una antorcha, personificaba al dios Himeneo.
Se realizaba un sacrificio de un buey o de un cerdo y después se celebraba la cena
nupcial en casa de la novia.
Por último, se acompañaba a los novios a la casa y la novia era raptada del brazo de
sus padres de forma fingida, como ocurría en Grecia.
Tres jóvenes, cuyos
padres estuvieran vivos, llevaban junto a la esposa el huso, la rueca y una antorcha de
espino blanco encendida en casa del padre de la novia.
“¿Quién eres tú?”
y la esposa respondía:
“Dónde tú eres Cayo, yo soy Caya.”
Los acompañantes la levantaban para que no tocara el umbral con el pie y el
marido la recibía entregándole el agua y el fuego, símbolos del hogar.
Al entrar, la novia rezaba a los dioses de su nueva casa. El cortejo se disolvía y la
pronuba conducía a los recién casados a la alcoba. Allí daba unos últimos consejos a la
novia y se marchaba.
Al día siguiente, la novia ya era considerada matrona: “"Se llama propiamente matrona a la señora casada con un varón,mientras dura su matrimonio, su nombre deriva de matre.”"
(AULO GELIO, 18, 6, 8)

Finalmente el rito acababa en una comida a la que asistían sólo los más íntimos de ambas familias, en la casa del novio.
Los efectos del matrimonio son evidentes desde el primer día:
- la esposa participa de la condición social del marido pero no pierde su cualidad de plebeya o de liberta, si es que lo es cuando se casa con un patricio.
- el marido controla la dote y, si hay separación, no está obligado a de-
volverla. La dote es habitual y, si la joven no la lleva al matrimonio, es como si fuera
una concubina o una abandonada, por ello si su padre no tenía para dotarla, pedía a
parientes y a clientes. La dote podía ser devuelta al padre o a la mujer si el matri-
monio se disolvía.
Si la mujer poseía dinero no tenía obligación de entregarlo todo como dote
y podía reservarse alguna cantidad.
La situación de la mujer cambiaba radicalmente desde ese momento y entraba en una nueva dinámica que suponía una mayor pérdida de independencia, como por ejemplo el hecho de que a partir de ese instante tenía prohibido beber vino y abortar sin el consentimiento de su marido.

Los esposos se debían fidelidad. El adulterio era castigado de forma más grave
en las mujeres que en los hombres.
El matrimonio con el paso del tiempo se convirtió en una relación paritaria entre
marido y esposa. Ambos tenían que estar de acuerdo y esta relación no cesaba nunca a
no ser que el marido pronunciara la famosa frase tuas res tibi habete (llévate tus cosas)
con la que el matrimonio acababa, aunque la esposa podía divorciarse siempre que qui-
siera, lo que representaba una igualdad en este campo sin precedentes en la historia
antigua.

b)El divorcio
El matrimonio podía disolverse por varias razones:
- por muerte de uno de los cónyuges: el viudo podía casarse inmediatamente
pero la viuda debía mantener luto durante diez meses como mínimo, a excepción de que
el marido hubiera muerto condenado por un crimen. Si la mujer daba a luz durante este
tiempo el compromiso se rompía. Sólo el princeps podía conseguir dispensa.
- por pérdida de ciudadanía, por cautividad, por desaparición o por depor-
tación.

El divorcio estaba muy mal visto socialmente en los primeros tiempos pero des-
pués en el final de la República y en el Imperio con la relajación de las costumbres los
divorcios fueron muy habituales.

De todas formas los hombres sabrían sobreponerse a estos contratiempos y
valga como ejemplo este epigrama de Marcial:«Es ya, Filero, la séptima mujer que entierras en tu finca.
  Ninguna finca ha dado a nadie mayor cosecha.»
(MARCIAL, Epigramas)

El divorcio podía realizarse de distintas formas:
- por acuerdo mutuo.
- por repudiación de una de las partes.
- por impotencia.
La Ley Iulia establecía que debía mandarse un libelo por medio de un liberto en
que se repudiaba a la otra parte en presencia de siete testigos.

Además del matrimonio, existían otras uniones lícitas:
- el concubinato: vida marital sin propósito de contraer matrimonio. Debía res-
petar algunas condiciones y se utilizaba en situaciones en las que el matrimonio no era
posible.
- el matrimonio sine connubio: se utilizaba con matrimonios en los que uno de
ellos no tenía la ciudadanía romana.
- el contubernio: vida marital entre esclavos o entre libres y esclavos.
Otra victoria de la mujer fue el poder conseguir la custodia de los hijos en caso
de divorcio por conducta deshonrosa de su marido.


La mujer romana en la religión

El culto de las mujeres a las diosas dependía de su condición:
- las doncellas mantenían el culto a la Fortuna uirginalis.
- las casadas (matronae), el culto a la Fortuna primigenia de Preneste y dentro
de las casadas, las uniuirae (mujeres de un solo esposo), el culto a la Fortuna muliebris
o a la Pudicitia, que estaba reservada a las uniuirae patricias. Incluso las prostitutas
participaban del culto de la Fortuna uirilis.
Otro culto protagonizado por mujeres era de las Vestales. Éstas estaban consa-
gradas a Vesta, diosa virgen,  treinta años durante los cuales no podían mantener relacio-
nes sexuales so pena de ser sepultadas vivas en ceremonia pública. Además en estos años
las Vestales quedaban libres de la patria potestas familiar pero entraban bajo el poder
del Pontifex.
En resumen, la religión oficial se oponía a la emancipación femenina y buscaba
mantener el statu quo de la mujer antigua.
Los nuevos cultos cambiaron algo la situación, en particular el de la egipcia Isis y
posteriormente el cristianismo.



La mujer en la sociedad romana
Las mujeres no tenían nombre propio, o sea, praenomen, sólo tenían nombre
gentilicio, nomen, (Gaia, Publia, Aula) y el familiar o apodo cognomen. No se sabe, en
realidad, si no lo tenían o si no se quería que éste se pronunciara, ya que en los textos que
conservamos prácticamente no se conserva el praenomen de ninguna mujer.
El único momento del año en que las mujeres eran libres era durante los cultos
báquicos, las Bacanales. En éstas las mujeres bebían vino, hecho prohibido para ellas,
como hemos mencionado antes, y practicaban sexo tanto heterosexual como homosexual.
La existencia de estas ceremonias demuestra que el papel de la mujer en el mundo roma-
no era el de la procreación y la reproducción y no había lugar para el erotismo y el amor.
De todas formas las Bacanales desaparecieron por orden del Senatus consultus
de Bacchanalibus que las prohibió en el 186 a.C., debido al escándalo que suponían
para la sociedad oficial romana.

La mujer romana participaba como dueña y matrona en toda la vida social de la
casa. Sale libremente de compras por las tiendas, acompaña al marido a banquetes y
recepciones. Le aconseja en sus decisiones, se le cede el paso en la calle, nadie puede
tocarla ni citarla a justicia. Puede intervenir como demandante o como testigo en las
causas criminales y asiste a los espectáculos públicos.
En el año 1 a.C. se habla de una corporación de mujeres creada con fines
religiosos y que tal vez existiera desde tiempos antiguos. No sabemos nada con respecto
a la composición, organización y funciones, pero sí que tenía local propio en el Foro de
Trajano donde se han encontrado inscripciones como éstas:«La emperatriz Sabina, a las mujeres...»
«Julia, madre de emperadores (Caracalla y Geta) y de las tropas, lo ha
restaurado para las mujeres.»

La dignidad de la mujer romana está a años luz de la griega. En un principio era
un modelo de austeridad, de fidelidad y de laboriosidad, pero con el paso del tiempo las
costumbres fueron cambiando y así podemos ver distintos ejemplos de mujeres romanas
que fueron famosas en su tiempo por muy diversas razones:
- durante la monarquía tenemos a:
-Lucrecia, que se suicidó tras ser violada por Sexto, el hijo de Tarquinio el
Soberbio, y que provocó el fin de la monarquía.
- en la República destacamos a:
-Virginia que se negó a mantener relaciones con el decemuiroApio Claudio,
lo que originó el suicidio del padre de ésta y la expulsión del todos los decemuiros.
-Veturia y Volumnia: esposa y madre del traidor Coriolano, salieron al
paso de éste, cuando marchaba al frente de los Volscos para destruir Roma y consiguie-
ron que depusiera las armas.
-Cornelia, la madre de los Gracos, ha pasado a la historia como ejemplo
de fidelidad a su esposo muerto. En clara contradicción con las leyes de carácter demo-
gráfico, que obligaban a casarse a las viudas pasado un tiempo de la muerte de su mari-
do. Ésta se negó quedando como ejemplo de mujer de un solo hombre, por lo que se la
llamó uniuira. Culta y refinada fue admirada por Cicerón.




















miércoles, 6 de junio de 2012

Recordando a Ray Bradbury

Ray Bradbury nació el día 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois. Su familia se mudó varias veces desde su lugar de origen hasta establecerse finalmente en Los Ángeles en 1934. Bradbury fue un ávido lector en su juventud además de un escritor aficionado. No pudo asistir a la universidad por razones económicas. Para ganarse la vida, comenzó a vender periódicos. Posteriormente se propuso formarse de manera autodidacta a través de libros, comenzando a realizar sus primeros cuentos. Sus trabajos iniciales los vendió a revistas, a comienzos del año 1940. Finalmente, se estableció en California, donde continuó su producción hasta su deceso.

Trabajó también como argumentista y guionista en numerosas películas y series de televisión, entre las que cabe destacar su colaboración con John Huston en la adaptación de Moby Dick para la película que éste dirigió en 1956.

Existe un asteroide llamado (9766) Bradbury en su honor.

Se casó con Marguerite McClure (1922–2003) en 1947, con quien tuvo cuatro hijos. Como dato curioso, nunca obtuvo una licencia de automovilista.
Murió el 5 de junio de 2012 a la edad de 91 años en Los Angeles, California. Su lápida funeraria, en el Cementerio Westwood Village Memorial Park, decía, a petición suya: "Autor de Fahrenheit 451".[4]

Características de su obra

Se consideraba a sí mismo "un narrador de cuentos con propósitos morales". Sus obras a menudo producen en el lector una angustia metafísica, desconcertante, dado que reflejan la convicción de Bradbury de que el destino de la humanidad es "recorrer espacios infinitos y padecer sufrimientos agobiadores para concluir vencido, contemplando el fin de la eternidad."

Un clima poético y un cierto romanticismo son otros rasgos persistentes en la obra de Ray Bradbury, si bien sus temas están inspirados en la vida diaria de las personas. Por sus peculiares características y temáticas su obra puede considerarse como exponente del realismo épico, aunque nunca la haya definido de este modo.

Si bien a Bradbury se le conoce como escritor de ciencia ficción, él mismo declaró que no era escritor de ciencia ficción sino de fantasía y que la única novela de ciencia ficción que ha escrito es Fahrenheit 451.

Obras 
Recopilaciones de relatos

    * Crónicas marcianas (1950). The Martian Chronicles
    * El hombre ilustrado (1951). The Illustrated Man
    * Las doradas manzanas del sol (1953). The Golden Apples of the Sun
    * El país de octubre (1955). The october Country
    * Icarus Montgolfier Wright (1956)
    * Remedio para melancólicos (1960)
    * Las maquinarias de la alegría (1964). The Machyneries of Joy
    * Fantasmas de lo nuevo (1969). I Sing the Body Electric
    * Mucho después de medianoche (1974, 1975). Long After Midnight
    * Cuentos de dinosaurios (1983)
    * Memoria de crímenes (1984). A Memory of Murder
    * El convector Toynbee (1988), también traducido al español como En el expreso, al Norte
    * La bruja de abril y otros cuentos (1994)
    * Más rápido que el ojo (1996)
    * A Ciegas (1997). Driving Blind, traducido al español también como Conduciendo a ciegas
    * De la ceniza volverás (2001)
    * Algo más en el equipaje (2003)
    * El signo del gato (2005)
 
Novelas

    * Fahrenheit 451 (1953)
    * El vino del estío (1957). Dandelion Wine
    * La feria de las tinieblas (1962). Something Wicked this Way Comes
    * El árbol de las brujas (1972). The Halloween Tree
    * La muerte es un asunto solitario (1985). Death is a Lonely Business
    * Cementerio para lunáticos (1990). A Graveyard for lunatics
    * El ruido de un trueno (1990)
    * Sombras verdes, ballena blanca (1992). Green Shadows, White Whale
    * Matemos todos a Constance (2004). Let´s All Kill Constance
    * El verano de la despedida (2006)
    * Ahora y siempre (2009). Now and Forever
 
 Teatro

    * El maravilloso traje de color vainilla (1972). The Wonderful Ice Cream Suit
    * Columna de fuego y otras obras para hoy, mañana y después de mañana (1975). Pillar of Fire and Other Plays
 
No ficción

    * Ayermañana. Respuestas evidentes a futuros imposibles (1991). Yestermorrow. Obvious Answers To Impossibles Futures
    * Zen en el arte de escribir (2002). Zen in the Art of Writing
    * Bradbury habla (2008)
 
Adaptaciones cinematográficas y televisivas
    * Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966), con Julie Christie y Oskar Werner.
    * El hombre ilustrado (Jack Smight, 1969), con Rod Steiger.
    * Crónicas marcianas, (Michael Anderson, 1980), con Rock Hudson, Gayle Hunnicutt y Fritz Weaver.
    * El carnaval de las tinieblas (Something Wicked This Way Comes, Jack Clayton, 1983), Disney, guion de Ray Bradbury.
    * The Ray Bradbury Theater, serie de televisión, 65 episodios, 1985-1986 y 1988-1992.
    * El sonido del trueno (Peter Hyams, 2005), Warner Bros., con Edward Burns, Ben Kingsley y Catherine McCormack.
 
Premios Obtenidos

    * 1954: Premio Benjamin Franklin que reconoce la excelencia en la publicación independiente
    * 1968: Premio ASWA al mejor artículo referido al espacio en una revista americana en 1967 por An Impatient Gulliver Above Our Roots
    * 1970: Salón de la Fama de la ciencia ficción por el relato La tercera expedición, del libro Crónicas Marcianas
    * 1971: Premio Seiun de cuento por The Poems
    * 1972: Premio Seiun de cuento por The Blue Bottle
    * 1973: Premio Seiun de cuento por The Black Ferris
    * 1977:
          o Premio Mundial de Fantasía: por una vida de logros
          o Encuesta Locus: Décimo cuarto en el ranking de mejores autores de todos los tiempos
    * 1979: Premio Balrog en la categoría de Poesía
    * 1980: Premio Gandalf de Fantasía
    * 1983: Premio Saturn al mejor guion por El carnaval de las tinieblas
    * 1984
          o Prometheus Hall of Fame de la Sociedad Libertaria Futurista por Fahrenheit 451
          o Premio Jules Verne
          o Premio Valentine Davies de la Writers Guild of America por su trabajo como guionista en cine
    * 1988: Nombrado Gran Maestro por la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de América (SFWA)
    * 1989: Premio Bram Stoker en tres categorías (Mejor obra de ficción, Mejor historia corta y Reconocimiento por toda una vida de trabajo)
    * 1993: CableACE a la mejor serie dramática por The Ray Bradbury Theater
    * 1994: Emmy por el guion televisivo de El árbol de las brujas
    * 1998
          o Encuesta Locus, 23ª mejor novela anteriores a 1990 por Crónicas marcianas
          o Encuesta Locus, 29ª mejor novela anteriores a 1990 por Fahrenheit 451
          o Incluido en el Salón de la Fama de la ciencia ficción
    * 1999: George Pal Memorial de la Academia de Cine de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror
    * 2003: Premio Bram Stoker a la mejor antología por One More for the Road
    * 2004: Premio Retro Hugo a la mejor novela de 1953 por Fahrenheit 451
    * 2006: Premio Reino de Redonda que distingue la obra de autores no españoles
    * 2007: Mención especial al Premio Pulitzer por su “distinguida, prolífica y profundamente influyente carrera como un incomparable autor de ciencia ficción y fantasía”
 
Finalista

    * 1976: Premio Mundial de Fantasía a los logros de una vida
    * 1977: Premio Mundial de Fantasía a la mejor antología por Long After Midnight
    * 1989
          o Premio Bram Stoker de mejor historia corta por The Young Thing at the Top of the Stairs
          o Premio Bram Stoker de mejor antología por El Convector Toynbee
    * 1998: Premio de la British Fantasy Society a la mejor antología por Driving Blind
    * 1998: Premio Mundial de Fantasía a la mejor antología por Driving Blind
    * 2002
          o Premio Mundial de Fantasía a la mejor novela por From the Dust Returned: A Family Remembrance
          o Premio Bram Stoker a la mejor novela por From the Dust Returned: A Family Remembrance
    * 1963: Óscar por su película animada Icarus Montgolfier Wright
 
Otros reconocimientos

    * Cráter lunar con el nombre de "Cráter Dandelion" en honor al libro "Dandelion Wine" (en español, El vino del estío)
    * Un asteroide lleva su nombre, el Bradbury 9766.
    * Una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
    * Premio Internacional de ciencia ficción Clarke-Bradbury
    * Premio Bradbury de guion para representación dramática otorgado por la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de América (SFWA)
    * Un cuento suyo es recordado por El Profesor, papel de Héctor Alterio en la película El último tren (Corazón de fuego), de 2002.

lunes, 4 de junio de 2012

Marilyn Monroe...el sueño erótico de los 50's


Hoy 1 de junio Marilyn cumpliría 86 años...


Marilyn Monroe (Los Ángeles, California, Estados Unidos, 1 de junio de 1926 – Los Ángeles, California, Estados Unidos, 5 de agosto de 1962), nacida como Norma Jeane Mortenson y bautizada como Norma Jeane Baker, fue una actriz de cine, cantante y modelo estadounidense. Con el paso del tiempo, llegó a ser una de las actrices más famosas de Hollywood y uno de los principales símbolos sexuales de todos los tiempos.
Comenzó su carrera como modelo fotográfica y a partir de 1946 comenzó a interpretar pequeños papeles en películas de bajo presupuesto. Los primeros papeles destacados los interpretó en las películas The Asphalt Jungle (1950) y All About Eve (1950). Su reconocimiento mundial comenzó a desarrollarse después de que protagonizara el musical Los caballeros las prefieren rubias (1953) y apareciera en el número inaugural de la revista Playboy.
Interpretó el papel principal en las comedias Cómo casarse con un millonario (1953), The Seven Year Itch (1955) y Bus Stop (1956), y gracias al éxito taquillero de estas películas, desde entonces comenzó a ser considerada como una de las actrices más rentables de la industria cinematográfica. Su mayor éxito comercial fue Some Like it Hot (1959), filme por el que ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia.3
Fue considerada como una de las mujeres más atractivas de la historia del séptimo arte. Estuvo casada con el jugador de béisbol Joe DiMaggio, en 1954, y luego con el dramaturgo Arthur Miller, entre 1956 y 1962. Monroe falleció el 5 de agosto de 1962 a causa de una sobredosis de barbitúricos, en circunstancias nunca esclarecidas. La primera hipótesis que barajó la justicia estadounidense fue la de suicidio, pero ésta nunca pudo ser corroborada.
El American Film Institute la considera entre las diez mejores estrellas femeninas de todos los tiempos.



Primeros años y familia


Gladys Pearl Baker, madre de Marilyn Monroe, se casó en 1924 con un noruego llamado Edward Mortenson, pero la pareja se separó al poco tiempo. Posteriormente ella descubrió que estaba embarazada.4 La futura actriz nació en Los Ángeles, California, el 1 de junio de 1926.5 Aunque en el registro civil apareció como Norma Jeane Mortenson, su progenitora en realidad la llamó Norma Jeane Baker porque su padre era "desconocido", y utilizó el apellido de su ex marido para que su hija no fuera ilegítima.6 Se sabe que ella tuvo varias parejas mientras trabajó como cortadora de negativos en la productora de cine RKO Pictures. 4
Gladys no podía cuidar de su hija debido a los problemas económicos y emocionales que tenía, por lo que dejó a la pequeña Norma Jeane con sus padres adoptivos, el matrimonio conformado por Albert e Ida Bolender, que vivían en Hawthorne, California.
Una vez que Gladys consiguió una casa propia, se llevó consigo a Norma Jeane. Después de unos meses, la madre sufrió una crisis nerviosa, por lo que la custodia de la niña le fue entregada a Grace McKee, su mejor amiga.6 4 Fue ella quien despertó en la niña interés por el cine y quien la incentivó para que se convirtiera en el futuro en una actriz. Luego, McKee se casó con Ervin Silliman Goddard en 1935 y se trasladó a la costa oeste de los Estados Unidos, y la pequeña fue dada en custodia a varias familias. Dos años después de su boda, ella se llevó nuevamente consigo a la pequeña. Sin embargo, meses más tarde McKee le entregó la custodia de la pequeña a su tío, Olive Brunings, después de que la menor acusara a Goddard de haber abusado sexualmente de ella. A sus 12 años de edad, la niña sufrió un nuevo abuso sexual, esta vez por parte de uno de los hijos de Brunings.
9 En 1938, un suceso inesperado marcaría la vida de Norma Jane. La pequeña se enteraría de la existencia de su media hermana mayor, por parte de madre; su nombre: Bereniece, la cual a su vez estaría igual de anonadada. La relación entre ellas comenzó a darse por medio de cartas y fotos, y después de un tiempo lograron concretar una cita para conocerse personalmente. Esta relación, fue sin duda una gran alegría para Marilyn, ya que supo que contaba con alguien y que no estaba tan sola como creía. Bereniece y Marilyn tendrían una relación muy fuerte que duraría hasta la muerte de la diva. En ese mismo año, McKee llevó a Norma Jeane con una de sus tías, Ana Lower. A comienzos de 1942, Lower comenzó a padecer serios problemas de salud que le impidieron seguir cuidando a la menor, por lo que debió volver a vivir con el matrimonio conformado por McKee y Goddard. La pareja se trasladó a Virginia, donde el esposo había recibido una lucrativa oferta laboral. Para evitar tener que ir a un orfanato, McKee le propuso a Norma Jeane, de 16 años de edad, casarse con el hijo de una vecina suya, un policía de 21 años llamado James Dougherty, y ella aceptó. Dougherty y Norma Jeane se casaron en junio de 1942; de este modo, abandonó sus estudios para poder desempeñar el rol de esposa y ama de casa.
En 1943, con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Dougherty se incorporó en la marina y fue enviado como instructor a la Isla Santa Catalina, frente a Los Ángeles, para luego embarcarse a Australia. Norma Jeane, al quedarse sola, se trasladó a la casa de su suegra, con quien trabajó luego en una fábrica de municiones, la Radio Plane de Burbank.


Primeros trabajos


Norma Jeane Baker comenzó a trabajar como modelo a los dieciocho años, en 1945, cuando el fotógrafo Henrik Manukyan la retrató mientras colaboraba junto a su suegra (la madre de su primer esposo, James Dougherty) en la fábrica de municiones, la Radio Plane de Burbank.1 Logró cotizarse como modelo de glamour y llegó a aparecer en la portada de decenas de revistas.
Su trabajo como modelo, provocó repetidos disgustos con su marido, ya que este no lo veía con buenos ojos. A partir de este momento Marilyn tuvo que decidir entre seguir con su vida de esposa y ama de casa o seguir con su vida de fama; razón por la cual Marilyn decide la segunda y es así como se divorcia de Dougherty en (1946). Luego de este suceso, Monroe comenzó a presentarse en audiciones para participar en películas y series televisivas. Poco después consiguió ser contratada por Ben Lyon, uno de los ejecutivos del estudio Twentieth Century Fox, para trabajar como extra de cine durante seis meses. Fue él quien le cambió el nombre por el de «Marilyn Monroe»: se eligió «Marilyn» en honor a la actriz Marilyn Miller y «Monroe» por ser el apellido de soltera de su madre. De este modo, interpretó a una telefonista en la película musical The Shocking Miss Pilgrim y a una camarera en Dangerous Years. La escasa aceptación que estos filmes recibieron de la crítica y del público hicieron que su contrato no fuese renovado en 1947.
En 1948, Monroe firmó un contrato semestral con Columbia Pictures para representar el papel de la bailarina Peggy en el musical Ladies of the Chorus. Al filme no le fue bien comercialmente, por lo que su contrato fue rescindido. Sin embargo, a partir de entonces sólo apareció en películas producidas por Twentieth Century Fox, estudio con el que firmó un contrato por seis años en 1949.14 15 En 1950 interpretó a Ángela, la amante de un abogado, en la película policíaca The Asphalt Jungle (La jungla del asfalto). En ese mismo año también participó en la película All About Eve (Eva al desnudo), donde hizo el papel Claudia Caswell, una actriz de teatro. Por su trabajo en estos dos filmes recibió críticas positivas.
En febrero de 1951 se inscribió en la clases nocturnas de arte y literatura de la Universidad de California. En ese año apareció en varias películas de bajo presupuesto, como Home Town Story, As Young as You Feel y Love Nest, en las cuales representó papeles secundarios.18 Las perspectivas de su carrera comenzaron a mejorar cuando actuó en el filme dramático Clash by Night, de 1952, con un elenco que incluía a Barbara Stanwyck, Paul Douglas y Robert Ryan. Nuevamente su actuación recibió buenas críticas. Posteriormente actuó en las películas We're Not Married, donde trabajó junto a Ginger Rogers y Zsa Zsa Gabor; Don't Bother to Knock, donde recibió críticas positivas y compartió escena con Richard Widmark; y Monkey Business, donde fue dirigida por Howard Hawks y actuó junto a Cary Grant y Ginger Rogers.


Consagración
En 1953, después de varios proyectos de bajo presupuesto, Monroe volvió a tener un papel protagónico; esta vez trabajó como Rose en el drama romántico Niágara, por pedido del entonces presidente de la Twenty Century Fox, Darryl F. Zanuck.21 La película recibió críticas neutras pues fue la primera película en la que criticaron su actuación.En diciembre del mismo año apareció en la portada del número inaugural de Playboy, siendo por lo tanto la primera chica del mes de la revista, con la famosa fotografía Sueños dorados, donde mostró sus medidas de 37-23-36 pulgadas (en centímetros, 94-58-92)


La actriz protagonizó junto a Jane Russell la película Los caballeros las prefieren rubias (1953).25 Allí interpretó a Lorelei Lee, una cantante y bailarina. Su trabajo en este filme recibió buenas críticas y su interpretación del número musical "Diamonds Are a Girl's Best Friends" se convirtió en un clásico de los musicales.En ese mismo año, trabajó con Lauren Bacall y Betty Grable en How to Marry a Millionaire (Cómo casarse con un millonario). En esta comedia interpretó a Pola, una modelo que alquila junto a sus amigas un lujoso departamento con el objetivo de atraer acaudalados desprevenidos para poder casarse con ellos. La película obtuvo críticas positivas y buena recaudación, y nuevamente la actuación de Monroe recibió buenas reseñas.
En 1954 la actriz apareció en la película de Otto Preminger, River of No Return (Río sin retorno), junto a los actores Robert Mitchum, Rory Calhoun, Tommy Rettig y Murvyn Vye. Se trató de un western en el que ella interpretó el papel de una cantante de saloon que conoce a un rudo vaquero, con el que vive distintas aventuras. La película obtuvo críticas negativas y no le fue bien financieramente. En ese mismo año actuó en There's No Business Like Show Business (Luces de Candilejas), una comedia musical donde compartió escena con Ethel Merman, Donald O´Connor y Mitzy Gaynor. La película recibió críticas negativas y no tuvo una buena recaudación. Posteriormente rechazó filmar una película con Frank Sinatra por no estar conforme con el argumento de la misma y con el salario que recibiría. Esto hizo que el estudio para el que trabajaba la suspendiera durante un breve lapso temporal en el que permaneció alejada de la actuación, aunque realizó presentaciones como cantante en Japón para entretener a las tropas estadounidenses.
Tras un breve receso, Monroe aceptó el papel de La Chica en la comedia The Seven Year Itch (La tentación vive arriba), de 1955, adaptación cinematográfica de la obra teatral del mismo nombre.31 32 Por su trabajo en esta película recibió críticas positivas de diversas fuentes y su primer nominación al premio BAFTA como Mejor actriz extranjera. Por su parte, The Seven Year Itch fue un gran éxito comercial, ya que recaudó más de ocho milllones de dólares.Después, el estudio le ofreció un contrato más ventajoso desde el punto de vista comercial y artísitico, en el que se incluyó una cláusula que señalaba que recibiría un porcentaje de la recaudación y otra que le concedía la posibilidad de realizar una producción independiente cada año.
A mediados de la década de 1950, Monroe se mudó a Nueva York y dejó de actuar durante un periodo breve de tiempo, pues quería formar su propia productora de cine y perfeccionar sus dotes actorales. Se inscribió, por sugerencia de su amigo Truman Capote, en las lecciones de teatro otorgadas por Constance Collier, quien murió días después del inicio del curso. Fue entonces cuando se matriculó en el Actors Studio, en las clases otorgadas por Lee Strasberg. Cuando Strasberg consideró que ella estaba lo suficientemente preparada para actuar frente a sus colegas, le sugirio que interpretase junto con Maureen Stapleton una escena de la obra Anna Christie, de Eugene O'Neill. Por su actuación en esta pieza teatral recibió críticas muy positivas por parte de su profesor y de sus colegas.
En 1956, Monroe regresó al cine interpretando el papel de Cherie en la película Bus Stop. Gracias a un nuevo contrato que firmó con la Twenty Century Fox en ese año, la actriz pudo elegir director. Optó por Joshua Logan, quien había sido formado con el mismo método de interpretación que ella.40 Nuevamente la actuación de Monroe recibió buenas críticas. Lohan, en su autobiografía, escribió: "Marilyn es una de las actrices más talentosas de todos los tiempos, ella es realmente brillante. Creo debió haber sido nominada como mejor actriz a los premios Óscar". Bosley Crowther, del periódico The New York Times, señaló: "Marilyn Monroe se probó a sí misma que es una actriz". Ese año fue nominada al premio Globo de Oro por Mejor actriz de comedia o musical.


El 29 de junio de 1956, la actriz y Miller se casaron en una doble ceremonia, civil y religiosa.43 La prensa accedió a la casa donde se celebró el evento, pero en una de la persecuciones en busca de fotografías murió accidentalmente una periodista que cubría el acontecimiento.39 Después, el matrimonio partió hacia la ciudad de Londres, donde Monroe rodó la primera película de la Marilyn Monroe Productions, El príncipe y la corista (1957). Allí fue dirigida por Laurence Olivier, con quién además compartió el protagonismo. El rodaje resultó ser muy angustioso para la actriz, porque perdió un embarazo a causa de un aborto espontáneo. En este período, debido a sus trastornos emocionales y anímicos, se volvió adicta al alcohol y a los barbitúricos. La actuación de Monroe tuvo muy buena recepción por parte de los críticos de cine, incluso ganó el premio David di Donatello a la mejor actriz extranjera en Italia y estuvo nominada al premio BAFTA como mejor actriz.
En 1959, Monroe participó en la película Some Like it Hot (Con faldas y a lo loco o Una Eva y dos Adanes en algunos países de Latinoamérica), con un elenco que incluía a Jack Lemmon y Tony Curtis, dirigida por Billy Wilder. Durante el rodaje, Monroe siempre llegaba tarde, constantemente pedía repetir las tomas y con mucha dificultad lograba memorizar sus líneas; esto hizo que se enemistara con sus compañeros, especialmente con Curtis. La filmación resultó ser también angustiosa para la actriz porque allí quedó embarazada pero nuevamente sufrió un aborto espontáneo.
La película tuvo un gran éxito de crítica y público; fue la más taquillera de ese año y consiguió cinco nominaciones a los premios Óscar. Monroe interpretó a "Sugar", una chica romántica, desafortunada en el amor y vulnerable; una rubia superficial, no demasiado inteligente, víctima de la maldad de los otros. Por su actuación ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical. Más tarde, Wilder comentó que esta película fue uno de los logros más importantes de toda su carrera.


Últimos trabajos
Después de Some Like It Hot, la actriz firmó un nuevo contrato con la Twenty Century Fox. Actuó en el musical Let's Make Love, bajo la dirección de George Cukor. El rodaje de la película se retrasó por las condiciones físicas de Monroe y porque, a petición de ella, el guion fue reescrito por Arthur Miller. Los cambios que realizó el dramaturgo hicieron que Gregory Peck rechazara encarnar el papel principal del filme; Cary Grant, Charlton Heston, Yul Brynner y Rock Hudson también rechazaron el papel, por lo que el estudio se lo ofreció al actor y cantante francés Yves Montand. Monroe y Miller se hicieron amigos de Montand y su esposa, la actriz Simone Signoret. Cuando Signoret regresó a Francia para filmar una película, Monroe y Montand tuvieron un breve romance, estando ambos casados. Si bien ella le pidió a él que abandone a Signoret, cuando el rodaje terminó, él volvió a su país con su esposa. La película tuvo críticas negativas y no le fue nada bien financieramente.
Durante este período, la salud y el estado emocional de Monroe se fue deteriorando notablemente. Con frecuencia llamaba por teléfono al Dr. Ralph Greenson, su psiquiatra y psicoanalista, en las noches para combatir su insomnio. También visitó a otros médicos cuando él creía que era necesario recetarle nuevos fármacos.
En el año 1960, Monroe formó parte del elenco de la película The Misfits (Vidas rebeldes), de John Huston, cuyo guion fue escrito especialmente por Arthur Miller para ella. La actriz interpretó a Roslyn, un personaje que su esposo calcó de situaciones, diálogos y momentos de su vida. El elenco incluía, entre otros, a Clark Gable, Montgomery Clift y Thelma Ritter. La filmación comenzó en julio de ese año y se llevó a cabo en el desierto de Nevada. El estado anímico de Monroe no era bueno; faltaba con frecuencia al rodaje, tenía dificultades para poder concentrarse y para dormir consumía fuertes dosis de fármacos y alcohol.
En el mes de agosto, la actriz fue hospitalizada de urgencia en Los Ángeles durante diez días. Los periódicos indicaban que la actriz estaba cerca de la muerte, pero no revelaron las causas de su internación.Después de esto, Monroe regresó a Nevada y terminó de filmar la película.55 En noviembre, la actriz y su esposo regresaron separados a la ciudad de Nueva York y ella se refugió en casa de Lee Strasberg.
The Misfits fue mal recibida por los críticos, pero la actuación de Monroe, al igual que la de Gable, recibió críticas muy positivas. En una entrevista, Huston dijo: "Marilyn excavó dentro de sus propias experiencias personales para sacar a la superficie algo único y extraordinario. No tenía técnica de actuación. Era todo verdad, era sólo ella".
Durante los siguientes meses, la adicción de Monroe a los fármacos y al alcohol la pusieron al borde de la muerte nuevamente. El 20 de enero de 1961, se divorció de Miller. En el mes de febrero ingresó en la clínica psiquiátrica Payne Whitney, experiencia que luego ella misma describió como "una pesadilla". Después logró comunicarse con Joe DiMaggio, quien hizo que la trasladaran de esa clínica a un hospital normal. Su delicado estado de salud le impidió trabajar el resto del año.
En 1962, Monroe regresó a la actuación protagonizando, junto a Dean Martin, la película Something's Got to Give. Al momento de comenzar el rodaje, la actriz estaba muy delicada de salud, con frecuentes sinusitis, bronquitis y síntomas cada vez más marcados de inseguridad. La 20th Century Fox confiaba en este proyecto para sanear su economía, ya que la empresa amenazaba quebrar, debido a los desmesurados gastos que le generó la película Cleopatra (1963). El 9 de mayo del mismo año tuvo lugar, en Nueva York, la gala por el cumpleaños del entonces presidente estadounidense John F. Kennedy, en la que Monroe le cantó el "Happy Birthday Mr. President". Para acudir a esta gala, la actriz se ausentó durante siete días del rodaje, a pesar de que el estudio le exigió que se quedara para cumplir con su trabajo.
Luego, Monroe retornó al rodaje de Something's Got to Give y filmó las escenas en las que se mostró desnuda en una piscina. Estas imágenes luego aparecieron en la portada de la revista Life. Refiriéndose a la tapa de este semanal, ella comentó: "Quiero expulsar a Elizabeth Taylor de las portadas de las revistas". Por sus retrasos y repentinas ausencias del rodaje, fue despedida. La Fox intentó completar la película utilizando a otra actriz, pero Dean Martin se opuso, por lo que a la cinematográfica no le quedó más remedio que readmitirla.
Después de que la readmitieran, Monroe retomó las negociaciones con la productora para discutir su futuro profesional.61 El estudio tenía pensado para ella retratar a Jean Harlow en una película biográfica, después filmada por Caroll Baker. También quería que actuara en las comedias: Irma la Douce, What a Way to Go!, ambas luego protagonizadas por Shirley MacLaine, y Kiss Me, Stupid, más tarde protagonizada por Kim Novak. El acuerdo al que llegaron estableció que recibiría un millón de dólares por película y que tenía la libertad de elegir director y coprotagonistas.


Fallecimiento
El 5 de agosto de 1962, a las 4:55 hs, el jefe del departamento policial de Los Ángeles, Jack Clemmons, recibió una llamada del médico psiquiatra Dr. Greenson, psicoanalista de Monroe, quien le dijo que la actriz murió en su casa. El oficial Clemmons fue el primero en llegar al lugar. La primera autopsia reveló que falleció de una sobredosis de barbitúricos.
El informe policial calificó el suceso como un "probable suicidio", pero por falta de pruebas los investigadores dejaron abierta la posibilidad de que hubiera sido asesinada. También otras teorías sugerían que John y Robert Kennedy tuvieron algo que ver con la muerte de Monroe, incluso se dice que fue un crimen de intereses. Su ama de llaves, Euniece Murray, en una entrevista que concedió a los medios en el año 1985 explicó que se levantó en mitad de la noche porque no podía dormir. Fue entonces cuando vio que en la casa de Marilyn, las luces de su habitación estaban encendidas. Así que salió, corrió las cortinas de la habitacion y la vió estirada en su cama, desnuda. Su psiquiatra, Hyman Engelberg, dice que recibió gran cantidad de llamadas de mujeres el dia después de su muerte diciéndole que si tan solo hubieran sabido que Marilyn tenía problemas, hubieran hecho lo posible por ayudarla. Entonces se dió cuenta que Marilyn no solo llamaba la atención de los hombres, sino que también las mujeres sentían aprecio por la niña pequeña que Marilyn tenía dentro. 
El 8 de agosto, Joe DiMaggio, su segundo esposo, realizó el funeral en privado. Lee Strasberg pronunció las siguientes palabras de despedida: «No puedo decirle adiós a Marilyn, nunca le gustaba decir adiós. Pero, adoptando su particular manera de cambiar las cosas para así poder enfrentarse a la realidad, diré 'hasta la vista'. Porque todos visitaremos algún día el país hacia donde ella ha partido». Sus restos se encuentran en el Cementerio Westwood Village Memorial Park de Los Ángeles, California.


Después de Marilyn
Obviamente las repercusiones de las muerte de Marilyn en las personas allegadas a ella serían profundas . Pero lo que no se puede negar es que para su público aún después de varias generaciones, la muerte de Marilyn sigue siendo una pérdida enorme.
Se dice que tras la muerte de la actriz, la vida de muchas personas, entre ellas Frank Sinatra y Pat (amiga de Monroe) nunca volvieron a ser las mismas.
Marilyn dejó tras su huella, un sinnúmero de imágenes y palabras que perduran en la historia y la harán recordar por siempre. Pero también un expediente que aún no se resuelve. La versión correcta acerca de la muerte de la diva, siempre será una incógnita, pero su legado en el mundo audiovisual será el más grande de su época.